​Barcelona refuerza su “policía turística”

|


BarcelonaTurismo


La ocupación vacacional ilegal es una de las grandes preocupaciones de la ciudadanía de Barcelona. La masificación de turistas y los pisos ilegales provocan problemas de convivencia y contribuyen a la expulsión de los vecinos y vecinas de sus barrios, situación que hemos podido comprobar en numerosas ocasiones a través de las manifestaciones por ejemplo de los residentes en la Barceloneta.



El Ajuntament de Barcelona, consciente de los problemas que genera el mercado negro del turismo, se ha comprometido con la ciudadanía y trabaja desde el 2015 para luchar contra la ocupación ilegal. Hoy anuncia el refuerzo de su “policía turística” incrementando el número de personas que se encargan de identificar este oferta que se encuentra fuera del ley. Además aumentará también el cuerpo de inspectores dedicado a esta tarea y endurecerá las herramientas legislativas.


El Consistorio doblará este mes el número de visualizadores de la oferta ilegal pasando de las 20 a las 40 personas encargadas de vigilar este mercado. También reforzará en breve el cuerpo de inspectores con un total de 34 trabajadores. Su intención es llegar a los 110 efectivos en 2018. En cuanto a los castigos serán todavía más duros. Las multas por tener pisos sin licencia pasarán de 30.000 a 60.000 euros.


El Ajuntament continuará realizando trabajos de identificación de todo tipo de alojamientos turísticos ilegales fijándose especialmente en los que publiquen su número de licencia con datos falsos. Priorizarán la búsqueda de pisos pertenecientes a un anfitrión único y seguirán entrevistando a turistas y vecinos para localizar posibles viviendas que actúen sin licencia.



Con su “plan de juego” contra el turismo ilegal se han abierto desde enero de 2016 hasta abril de 2017 5490 expedientes disciplinarios, de los cuales 2869 son sancionadores. Además se han cerrado 2015 viviendas y se han abierto expedientes contra 14 residencias de estudiantes y 45 pensiones que operaban sin la licencia adecuada.



La misión del ejecutivo municipal reforzando y endureciendo las inspecciones es responder con la “máxima contundencia posible” ante los alojamientos que infrinjan la ley, e incrementar su “eficiencia y eficacia” contra la oferta de pisos turísticos que provoquen problemas a los vecinos y vecinas.



   ​Barcelona y plataformas turísticas se aúnan para luchar contra la oferta ilegal