CASO PORNO-VENGANZA

Absuelto el agente de la Guardia Urbana de Barcelona acusado de difundir una foto sexual de otra policía

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Caso porno venganza


Un juzgado de Barcelona ha absuelto al subinspector de la Guardia Urbana de Barcelona acusado de haber difundido en 2008 una foto sexual de otra policía que entonces era su pareja, enviando la imagen a los contactos del correo electrónico de ella.


En la sentencia, el Juzgado Penal 17 de Barcelona ha concluido que "no hay ninguna prueba hábil" que confirme que este policía conocía las claves para entrar en la cuenta de correo de la víctima, que está en prisión provisional por presuntamente matar al que era su novio, también agente de la Urbana.


En el juicio, celebrado a finales de octubre y noviembre, acusado y víctima ofrecieron dos versiones contrapuestas: él aseguró que no había enviado la foto y no se reconoció en la imagen, y ella afirmó que sólo el subinspector tenía la foto y las claves de su correo.


El juzgado concluye que la única prueba incriminatoria contra Óscar S.P. era el testimonio de la afectada, Rosa P.V., y que esta testifical "como prueba única no reúne los presupuestos necesarios para desvirtuar el principio de presunción de inocencia que ampara al acusado". Recuerda que, según el Tribunal Supremo, la credibilidad de la víctima se debe valorar en base a la ausencia de incredibilidad, verosimilitud del testimonio y persistencia en la incriminación.


Según puntualiza la sentencia, no se discute que el correo se envió utilizando el usuario y contraseña de Rosa P.V. ni que las fotografías las hicieran para compartirlas, sino que "no se ha acreditado, fuera de toda duda razonable", que el acusado conociera las claves de acceso al correo y que las utilizara para enviar el correo con la fotografía.


Asimismo, argumentan que la única prueba, la manifestación de Rosa P.V., "no ha sido corroborada" por otros elementos probatorios, puesto que el acusado negó ser el autor y conocer dicha clave de correo. El juzgado tampoco ve probado que la grabación de teléfono móvil en la que una voz masculina reconoce haber enviado el correo, aportada por la víctima, corresponda al acusado.


La Fiscalía pedía para el acusado tres años de prisión por un delito de descubrimiento y revelación de secretos con difusión a terceros y una indemnización de 6.000 euros, y la defensa, la libre absolución. Ahora el tribunal considera probado que los hechos son constitutivos de un delito de descubrimiento y revelación de secretos, al difundirse una fotografía de carácter íntimo y contenido sexual con ánimo de perjudicar y humillar a Rosa P.V., aunque "no se ha acreditado que el autor sea el acusado".


En el juicio, el acusado y la víctima explicaron que mantenían encuentros sexuales semanales que el acusado fotografiaba, pero él negó que la imagen en cuestión fuera una de ellas y que él apareciera en dicha instantánea.

Rosa P.V. afirmó que el acusado fue quien envió la foto porque ella le había proporcionado las claves de su correo electrónico y que él era el de la foto porque tenía una marca característica -aunque nunca se practicó ninguna pericial al respecto-, extremos que él negó.


No obstante, no se acreditó en el juicio desde qué IP se envió el correo, ya que el director gerente del Centre de Telecomunicaciones i Tecnologies de la Informació sólo supo confirmar que la IP correspondía a un correo general de toda la Generalitat.


Ocurrió en 2008


Los hechos ocurrieron en 2008, cuando una fotografía de carácter sexual en la que aparecía Rosa P.V. fue enviada desde su correo electrónico a sus contactos usando su contraseña y usuario, adjuntando un mensaje humillante.


En otro caso, Rosa P.V. está siendo investigada por presuntamente matar a su novio Pedro R., también agente del cuerpo, junto a un amante, y quemar el cadáver abandonándolo dentro de su coche cerca del pantano de Foix: los dos están en prisión preventiva. Además, otro juzgado la investiga por presuntamente planear desde prisión matar a su exmarido, agente de los Mossos d'Esquadra, porque según ella impedía que sus dos hijas vieran a los abuelos maternos.


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