PDeCAT, ERC y la CUP son tan del sistema como el PP y el PSOE

|


Puigdemont 32

Fuente: RTVE



Durante estos años del Procés el nacionalismo catalán parecía que se echaba al monte en bloque. La transversalidad de la que hacían gala metía en el mismo saco a personas con muy distinto pelaje ideológico que en otras circunstancias jamás se hubieran presentado a unos comicios bajo unas mismas siglas o hubieran pactado unos simples presupuestos.


Lo que unía a todo ese espectro era la idea de la unilateralidad frente al Estado. La conclusión a la habían llegado era que la mejor estrategia era la de los hechos consumados. Si se quería realizar una consulta, referéndum o crear una República la única vía era la unilateral.


O al menos esa es la idea que vendían al electorado catalán. Pasado ya un mes de la DUI la realidad ha devenido muy distinta a lo que por medio de toneladas de propaganda se quiso transmitir a la ciudadanía de Catalunya durante años.


Nada de lo que se vaticinó desde el nacionalismo catalán ha ocurrido. Ni internacionalmente ni respecto a la actuación del Estado español. A las pocas horas de la declaración unilateral de independencia la salida de las instituciones por su propio pie y la huida es en lo que ha acabado esta aventura por parte de los processistes. No estaban preparados para hacer efectivo lo que habían declarado tantas veces que harían.


Pero para lo que sí han tardado poco es para presentarse a las autonómicas convocadas por Mariano Rajoy al calor del artículo 155. PDeCAT, ERC y CUP han puesto en marcha la maquinaria electoral con una celeridad y un voluntarismo que llama la atención si lo comparamos con el pasotismo del que han hecho gala desde el día que Mariano les tumbó la DUI y los tribunales les presionaron sin piedad.


Y todo esto lleva a una conclusión: PDeCAT, ERC y CUP son tan partidos del sistema como lo pueden ser el PP o el PSOE. Y lo han demostrado con creces tanto las propias organizaciones como sus líderes durante este último mes.


Son incapaces de romper con el sistema principalmente por que ellos son el sistema. No son organizaciones preparadas para romper el Estado español y fundar una nueva República. Estamos ante entes creados para presentarse a unas elecciones y poder copar el máximo de puestos bajo sus siglas, pero nada más. Ni siquiera la CUP con su verborrea pseudo revolucionaria se sale de esta línea sistemática.


Si por algún golpe del destino Catalunya se convierte en una República (federal o independiente) no será por un Artur Mas, Puigdemont, Junqueras o Anna Gabriel... o por un PDeCAT, ERC o CUP. Todas estas personas e instituciones no tienen ni la capacidad ni el valor para lograrlo.


   Terror económico contra Catalunya y la doble moral del PP
   Independentismo de discurso mutante
   Guerra civil 'indepe' por las autonómicas de Mariano