Colau, Domènech y los comuns se aproximan peligrosamente al 'bloque de la DUI'

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Domnech 6

Fuente: Europa Press


En las dos últimas elecciones generales la candidatura encabezada por Xavier Domènech, En Comú Podem, logró quedar primera con un sorprendente resultado si tenemos en cuenta que era la primera vez que se presentaba a unos comicios.


Su apuesta catalanista y social sedujo al electorado. Igualmente su planteamiento de un referéndum pactado, que es a lo que según las encuestas aspiran la mayoría de los catalanes, parece que cuajó mucho mejor que lo ofrecido por los independentistas o unionistas. Y algo parecido ocurrió con la candidatura de Barcelona en Comú encabezada por Ada Colau cuando logró la alcaldía de la capital catalana.


La equidistancia con los dos bandos enfrentados es la estrategia que se ha seguido, salvo contadas excepciones y altibajos, durante este tiempo pese a las duras presiones recibidas por los de un lado u otro. Pero en las últimas semanas, tras la convocatoria de las autonómicas, se percibe otra dinámica que aproxima a los comuns a los promotores de la DUI en una maniobra quizás bastante peligrosa para sus aspiraciones electorales.


Muchas manifestaciones o actos convocados por los independentistas suelen contar con el apoyo o presencia de algún miembro de Catalunya en Comú, no ocurriendo lo mismo respecto a actos unionistas.


Estos último puede ser comprensible dada su ideólogia catalanista, pero lo que no lo es tanto es que miembros declaradamente independentistas (como Pisarello o Asens) tengan un discurso muy duro con el unionismo e inexistente o amigable (visita de Asens a Puigdemont) frente a los amigos de la DUI.


El problema es que no utilizando un discurso claramente federal para compensar, que es a lo que aspiraría un miembro no independentista de CatComú, genera que el electorado pueda dudar de la equidistancia por la que se aboga. El 'ni 155 ni DUI' puede ponerse en duda.


La ruptura del pacto con el PSC en Barcelona por su supuesto apoyo al 155 (recordemos que Montilla se ausentó y no votó en el Senado) es otro elemento que puede generar desconfianza en los votantes. Los partidos independentistas llevan tiempo con la intención de romperlo con la clara intención política de debilitar todo proyecto que no fuera independentista. O lo que es lo mismo: importándoles bastante poco la gestión del día a día de la ciudad.


Precisamente estas dos semanas en que los miembros de la Mesa han verbalizado ante el juez su acatamiento del 155, o que diferentes personalidades del independentismo han declarado que la DUI quizás fue un error, Colau y los suyos hacen esto... ¿Qué sentido tiene hacerlo ahora y no antes? La sensación que da ante la opinión pública es que se han plegado a los intereses de ERC y PDeCAT, y eso no es bueno.


El electorado natural de los comuns está en la zona metropolitana y urbana, precisamente donde el independentismo es más débil, y a su vez las zonas más rurales (las menos pobladas) son coto casi cerrado de los independentistas.


En unas elecciones autonómicas donde los 'frentes patrióticos' pueden ser determinantes si se quiere 'vender' un discurso diferente lo que menos se debe hacer son actos o declaraciones que propicien que el electorado de izquierdas no nacionalista se gire hacia otra formación, concretamente el PSC, o el que no tiene preferencias concretas con el eje derecha-izquierda se tome en serio 'los bloques patrióticos' y vire hacia los socialistas o incluso Ciudadanos (en las catalanas del 2015 fue primera fuerza en L’Hospitalet de Llobregat).


Aproximarse a los amigos de la DUI para los comuns es incluso más peligroso que no alejarse lo suficiente del unionismo. Generar simpatías en el bando independentista es difícil que genere votos entre la población o territorio donde este es preponderante.


Si en las generales la estrategia equidistante les funcionó... ¿Para qué cambiar en las autonómicas? Precisamente los amigos de la declaración unilateral de independencia es lo que quieren... e incluso los del 155. La prueba es que los medios de comunicación próximos a uno u otro signo nacional siempre ponen el acento en sus titulares en intentar poner en un lado u otro a los de Domènech, cuando después leyendo el cuerpo de la noticia queda claro que la equidistancia es la apuesta de la nueva formación.


Si CatComú no quiere ser una segunda parte del fracaso de Catalunya Sí Que Es Pot deberá mostrar en todo momento un perfil soberanista propio. Lo contrario sería un suicidio. Y por lo que se ve hasta ahora quizás no se han dado cuenta.


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