La debilidad del Govern y del Gobierno: la debilidad del Estado

|


PuigdemontyRajoy


Tras la presentación de la Ley de Transitoriedad Jurídica los actores que protagonizan el Procés han dado una nueva muestra de debilidad.



Para ganar unas semanas más de vida el Govern no ha dudado en presentar, que no aprobar, una Ley con una serie de medidas destinadas a contentar a sus socios parlamentarios de la CUP.



Lo que se propone en el texto (en temas como fronteras, nacionalidad, ejercito, etc) es bastante difícil de creer para cualquier observador sin una fuerte carga ideológica a sus espaldas.



El modo de presentación de la Ley, sin los primeros espadas del Procés como otras veces, ya da una pista de la poca fe que se tiene en la misma.



Puigdemont y Junqueras, este último cada vez más sospechosamente desaparecido de escena, se han mantenido al margen de un nuevo texto que sería fundamental para el nuevo Estado proyectado.



La simple presentación de la Ley, sin fecha exacta de aprobación parlamentaria y con todo por hacer a pocos días del referéndum prometido, ofrcen más señales sobre la debilidad del Govern.



Pero no nos engañemos: la debilidad del Govern es la debilidad del Estado español en Catalunya, que en teoría hasta la fecha es quien lo legitima.



El Gobierno en Madrid no parece estar mucho mejor. Mariano Rajoy paseando por juzgados e instituciones intentando explicar que la contabilidad no era lo suyo por muy líder que fuese de un partido minado por la corrupción.



El Gobierno del Partido Popular resiste con un Congreso en contra que no le permite realizar una tarea gubernamental mínimamente sólida. La única diferencia con Catalunya es que sus principales socios, Ciudadanos, no son tan exigentes como la CUP con el Govern…por lo demás son también un buen ejemplo de la debilidad del Estado.



Llegados a este punto cabe preguntarse si Govern o Gobierno hacen bien en no tener otro proyecto político que no sea resistir a toda costa.



Ahora mismo ya no está en juego simplemente la legitimidad de los gobiernos de turno, como ocurre en cualquier democracia avanzada, ahora mismo las erosionadas son las propias instituciones.


   ​Tras los atentados de Barcelona y Cambrils
   El Gobierno afirma que a la Generalitat ya no le queda “sensatez”
   Junts pel Sí y la CUP acuerdan aprobar su ley de ruptura con España antes del 1-O

Comentarios