Las 6.000 urnas de Puigdemont

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Urna 1


El líder de la Generalitat anuncia en una entrevista para Financial Times que ya tienen en su poder “más de 6.000 urnas”. Carles Puigdemont asegura que no ve de qué forma el Estado puede frenar” la consulta y se muestra convencido de que, aunque lo inhabiliten, no pueden hacer nada para evitar el 1-O. “No quiero ir a la cárcel pero no hay nada que me puedan hacer a mí que pueda frenar este referéndum” sentencia.


En mayo salía el concurso de homologación de empresas para la fabricación de unas 8.000 urnas que resultaba un fracaso. Dos fabricantes se presentaban pero el Govern decidía declarar desierto el contrato. El concurso fallido le costaba a Meritxell Borràs, consellera de Governació, y su entonces secretario, Francesc Esteve, una demanda judicial.


A finales de julio Oriol Junqueras y Raül Romeva decidían lanzarse a la compra directa de las cajas electorales. El Gobierno exigía desde Hacienda un informe semanal por parte de los interventores con las cuentas claras y avisaba que suspenderían el FLA si se destinaba un solo euro al referéndum.


¿Cómo se habrán comprado las urnas? Eso es todavía un misterio. Quizás los donativos solicitados por partidos políticos y entidades independentistas sirvan, además de para pagar las multas de los políticos procesados, para comprar material electoral.


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