​El Código Civil catalán por delante del español en cuanto a derecho animal

La legislación española sigue considerando “seres semovientes” a las mascotas
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Gato


Para el Código Civil español los animales de compañía siguen siendo cosas de las que se puede apropiar y disponer el propietario cuando guste. La ley es laxa en lo que se refiere al abandono de animales domésticos. En el año 2016 se han abandonado más de 137.000 perros y gatos.


El pleno del Congreso de los Diputados daba un paso más allá el 14 de febrero de 2017, día en el que se aprobó por unanimidad instar al Gobierno a reformar la legislación para que todos los animales sean reconocidos como “seres vivos dotados de sensibilidad” y en el caso de las mascotas se reclamaba además que no pudieran ser susceptibles de embargo.


Desde la reforma de la Código Civil en 2015, abandonar a las animales domésticos supone una multa de 1 a 6 meses y la inhabilitación especial de 3 meses a 1 año para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales o para su tenencia (artículo 337 bis).


En este sentido la legislación catalana va por delante del Estado español. Su Código Civil establece en su libro quinto que las mascotas “no tienen consideración de cosas y están bajo la protección de la ley”. En uno de sus artículos reconoce a los animales como “seres vivos dotados de sensibilidad física y psíquica, así como de movimiento voluntario”. Y en cuanto a la confiscación ya recogen que no pueden ser objeto de embargo en ningún procedimiento judicial”.


Cinco meses después de su aprobación en el Congreso todo sigue en el aire. El Gobierno popular todavía no ha tomado cartas en el asunto y los animales de compañía continúan siendo propiedades.


   ​Más de 104.000 perros y de 33.300 gatos fueron abandonados en 2016