​Ciudadanos gana votantes pero pierde cargos públicos y afiliados

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AlbertRivera


Ciudadanos tiene un problema interno de gran envergadura. En dos años, desde su aparición en las elecciones autonómicas y municipales de 2015, ha perdido 143 cargos públicos y 7.000 afiliados. No obstante todas las encuestas parecen señalar un incremento en la intención de voto. Más votantes parecen estar de acuerdo con la hoja de ruta de la formación naranja, pero más políticos y militantes parecen estar en contra.


Tal y como avanzaba ayer El País en Ciudadanos continúa la salida de cargos públicos. El último caso conocido es el de cuatro diputados autonómicos de la Comunidad Valenciana que colocan al partido con 9 escaños en lugar de los 13 que tenían en su poder. Los “tránsfugas”, como así los llama el partido, siguen sentados en las Cortes puesto que no renuncian al acta y permanecerán como no adscritos.


El partido naranja salía de las elecciones autonómicas y municipales de 2015 con 93 diputados autonómicos y 1527 concejales. En algo más de dos años ha dejado en el camino a 130 ediles, 7 diputados provinciales, 5 diputados autonómicos y 1 consejero comarcal. Los políticos han sido expulsados (60%) o han abandonado voluntariamente (40%).


Ciudadanos presenta una crisis interna derivada del choque de trenes entre las dos corrientes que se encuentran dentro del partido: centro izquierda y centro derecha. Los motivos que han llevado al abandono o a la expulsión se centran en la forma interna de actuar de la formación y en diferencias ideológicas con la dirección. En febrero de este año se decidía cambiar la hoja de ruta de Cs en la Asamblea Nacional, dirigiendo su estrategia hacia el liberalismo progresista, posición que ha levantado ampollas entre los naranjas defensores del socialismo democrático.


El problema más importante con el que se encuentra ahora el grupo liderado por Albert Rivera es que de los 143 cargos públicos que ya no forman parte de Ciudadanos el 90% no ha renunciado al acta y, por tanto, continúan como no adscritos en los diferentes municipios y comunidades autónomas. El partido no puede hacer nada porque tal y como ha admitido su secretario general, José Manuel Villegas, no tienen herramientas legales para obligarlos a renunciar al puesto.


Cabe destacar también que a la tendencia de abandono de representantes políticos se ha producido también una pérdida de confianza por parte de la militancia. En las elecciones de 2015 Ciudadanos disponía de 30.000 militantes y ahora se encuentra con 23.000, es decir, 7.000 afiliados han dejado de formar parte del partido naranja. Solo en Catalunya, raíz de la formación, se ha producido la baja de un 37%.


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