​Vecinos de Castellbell i el Vilar denuncian el abandono de una joya arquitectónica

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La Iglesia de la Sagrada Familia de la Bauma, declarada bien cultural de interés local, se encuentra en una situación ruinosa. El Ajuntament de Castellbell i el Vilar ha tenido que tomar medidas para evitar el desprendimiento del rosetón del edificio. En este caso la reclamación vecinal no solo versa sobre la destrucción de un patrimonio cultural sino también del riesgo para los ciudadanos.


Los vecinos de la Bauma quieren conservar su historia y el patrimonio cultural de su pueblo. Por eso la Asociación de Vecinos de la Bauma lanzaba hace unos meses una campaña de recogida de firmas a través de change.org con la finalidad de restaurar la conocida como iglesia de la Sagrada Familia.


La asociación vecinal realiza un escrito en señal de protesta para evitar la ruina de esta joya arquitectónica. Reconoce que el gobierno local realiza “gestiones para poder parar el deterioro” de un edificio que tiene problemas de filtraciones de agua, intrusión de animales y riesgo de desprendimiento. Exigen mayores medidas por parte del obispo de Vic y de la Generalitat.


La lamentable situación del edificio no se puede postergar por más tiempo por lo que piden la actuación de la Generalitat de Catalunya y principalmente del obispado de Vic. Este último, según conoce e24diari, no habría  respondido todavía a las continuadas reclamaciones por parte de los vecinos de la Bauma. El rosetón de la fachada principal corre el riesgo de desprenderse mientras que la autoridad eclesiástica hace oídos sordos.


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Un edificio centenario en Castellbell i el Vilar: la iglesia de la Bauma


En el 2018 la iglesia de la Sagrada Familia hará 110 años. Se trata de una construcción modernista, de carácter historicista, que mezcla lo gótico y lo barroco. Su estética es extraña pero su interés va más allá del aire arquitectónico. Su aire está en el propio pueblo de la Bauma, cuyos habitantes estaban asociados a la industria de tejidos.


La iglesia era parte de la colonia textil del lugar, un tipo específico de colonia que estaba asociado con la industria más característica del proceso de industrialización de Catalunya. En estos lugares, en los que se vivía alrededor de las fábricas, se construía una estructura social, económica y cultural para la vida de los trabajadores.


Este es el caso de Castellbell i el Vilar, municipio en el que Joan Vial i Solsona, propietario de una fábrica textil, encargaría la construcción de la iglesia de la Sagrada Familia al arquitecto Alenxandre Soler i March, discípulo de Domènech i Montaner. Este último había formado a Gaudí y había impulsado la Lliga Regionalista. La obra contaría con el apoyo y la colaboración de los vecinos del lugar que ayudarían con mano de obra y jornales a levantar este símbolo arquitectónico de la Bauma.



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El edificio, que sería inaugurado en 1908 por el obispo de Vic, Torres i Bages, y por el gobernador civil de Barcelona, Ángel Ossorio y Gallardo, sufriría en 1971 una enorme calamidad: Castellbell i el Vilar era asediado por una terrible inundación, sin duda, una de las peores del siglo XX en tierras catalanas y que se cobraría varios muertos como consecuencia del desbordamiento del río Llobregat. Con el agua a los pies los vecinos de Castellbell i el Vilar se levantarían para reconstruir sus viviendas y también su iglesia.


Los actuales habitantes de la Bauma reivindican ahora el interés histórico de este edificio que significa, entre otras cosas, el volver a levantarse después de una catástrofe. La iglesia de la Sagrada Familia de Castellbell i el Vilar respira historia por sus cuatro costados: la memoria de la colonia textil, el recuerdo de la superación y el valor de la cultura.