​Caso Pretoria

Bartomeu Muñoz presionó a la interventora municipal para que aprobase la operación ‘Pallaresa’

Otra testigo confirma que el exalcalde de Santa Coloma presionaba en los procedimientos para precipitarlos
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MaiteCarol


La fiscal Anticorrupción del caso Pretoria, Ana Cuenca, apunta en sus conclusiones provisionales que la operación urbanística de Santa Coloma de Gramanet conocida como ‘Pallaresa’ consistía en revalorizar el terreno para generar unas plusvalías de 18 millones de euros para la sociedad adjudicataria, Centre Comercial Gramanet, que estaba integrada por Proinosa de Josep Singla y por Tultar de Luis García (cabecilla de la trama).


Para la generación de estas primas la operación se centraba en la modificación de los usos del proyecto urbanístico que debía ser firmado por la interventora municipal para posteriormente ser aprobado por el Pleno. Maite Carol, interventora interina del Ajuntament de Santa Coloma, declaraba ayer ante el tribunal del caso Pretoria haber sido obligada a firmar la modificación de la operación 'Pallaresa'.


Carol asegura que la presión del entonces alcalde, Bartomeu Muñoz, había sido ejercida por el secretario municipal, Francisco Javier Ezquiaga. Confiesa que llegaron a amenazarla con su puesto de trabajo e incluso le pusieron un bolígrafo en la mano para que aprobara el proyecto. Denuncia también que le entregaron expedientes incompletos a propósito para que diera su visto bueno y se pudiese proceder rápido a la operación.


La interventora afirma que la presión empezó al solicitar un informe con los precios del suelo de 2001, 2004 y 2009, petición con la que pretendía analizar las consecuencias económicas para el Ajuntament derivadas de los cambios en las condiciones de la operación. Maite Carol manifiesta que fue en ese momento cuando Ezquiaga y sus técnicosse pusieron nerviosos”, y ordenaron destruir un documento que concretaba que el valor había pasado de 10’5 a 30 millones de euros.


La versión de Carol era corroborada por otra de las testigos que acudían ayer a la Audiencia Nacional. María del Carmen Moraira, teniente alcalde de Servicios Territoriales, reconoce que el exalcalde Muñoz, que había llegado a llamar a la interventoraimbécil asquerosa” según unas grabaciones telefónicas, presionaba en los procedimientos y “marcaba los tiempos” para evitar que pensasen “en las consecuencias”.


Moraira confirma la versión de Carol y se posiciona contra las tesis defendidas por los técnicos y por el propio Bartomeu Muñoz que negaron controversias con la interventora. La testigo asevera que la reunión entre las partes que se celebró en el consistorio sobre el proyecto reflejaba que no había una relación fluida sino más bien al contario. La política mantiene que el encuentro había sido tenso y que se palpaba la "crispación" entre el equipo técnico y la interventora. Reconoce además que se produjo un enfrentamiento entre Carol y Ezquiaga por la idoneidad de la operativa.



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