​El embarazo socialista: ¿Niño o niña?

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El embarazo socialista llega a su fin. Tras más de ocho meses el bebé ya quiere salir a pesar de que sus padres no hayan decidido todavía el nombre. Tienen tres opciones: Pedro, Susana o Patxi. El último ya está prácticamente descartado pero puede restar votos en el registro civil a favor de Pedro


Los familiares socialistas más clásicos y los abuelos (los barones del PSOE) prefieren Susana, los más jóvenes y radicales se decantan por Pedro y los más tranquilos defienden Patxi. Mañana se sabrá el resultado pero las apuestas se concentran entre Susana Díaz y Pedro Sánchez.


Todo el núcleo poderoso del PSOE habla de unidad. La Gestora, los barones, los candidatos... todos quieren un socialismo fuerte y unido para luchar contra derecha, pero con la abstención al Gobierno del PP más a la derecha como socialistas no podrían estar. Situarse todavía más cerca de los populares supondría el hundimiento definitivo del partido. 



Muchos hablan ya de que el PSOE está muerto pero la cuestión es que el bipartidismo sigue todavía muy vivo en una sociedad que en su refranero popular tiene el manido “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”. Y ahí está el PP, protagonista principal de su propia versión de Corrupción en Miami, y ahí está también el PSOE, con su propia interpretación de ‘La Yenka’ de Enrique y Ana.


De unidad nada. Las primarias socialistas han sido una guerra abierta que nace ya desde el mismo momento en el forzaron la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general allá por octubre. El madrileño intentó mover ficha para colocar a uno de los suyos en el cargo pero se produjo un levantamiento de los barones del PSOE que provocó finalmente que se lo cargaran.


Y ahí apareció Susana. Su nombre sonaba y estaba adquiriendo protagonismo mediático en parte favorecido por la propia cúpula socialista. Antes de la dimisión forzada de Pedro, Susana ya le estaba preparando la cama al entonces secretario general. Díaz hizo que se lo pensaba y se presentó la tercera. Antes ya lo había hecho Patxi López y Pedro Sánchez.


En el Comité fraticida del 1 de octubre se organizó una Gestora para iniciar el proceso de primarias. La propia Gestora, dirigida por Javier Fernández, decidiría alargar la elección de un nuevo secretario algo más de ocho meses, práctica poco habitual que iba en la dirección de dejar en el olvido uno de los peores resultados electorales del PSOE (el otro es el de Rubalcaba) y a Pedro Sánchez. Pero Sánchez volvió para dar por saco a Ferraz.


Susana Díaz: tocada por lo dioses socialistas


Las apuestas marcan a Susana Díaz como ganadora de esta batalla. Susana tiene el poder de la cúpula y más avales que la respaldan. Ella confía en la victoria. Parece convencida de que va a ganar estas primarias y se convertirá en secretaria general. 


Su campaña ha ido dirigida a mostrar su fuerza con el número de avales pero la jugada le ha salido mal porque Sánchez se ha colocado, para sorpresa del equipo de la andaluza, a 6.300 firmas de distancia.


Felipe González, Zapatero y el aparato respaldan su candidatura y ella se muestra tranquila por eso. No obstante estos apoyos pueden ser también un hándicap ya que la acercan más a la versión de la abstención y menos a la del no a Rajoy.



Pedro Sánchez: el hijo repudiado del PSOE


Pedro podría ser la sorpresa para la Gestora y para Susana Díaz. Pedro Sánchez ha sabido darle la vuelta a una imagen muy perjudicada tras las elecciones generales del 26 de junio. Las circunstancias le han favorecido y ha sabido utilizar la abstención al Gobierno del PP en su favor. 


En su día sufrió un duro golpe como secretario al intentar pactar con Ciudadanos o con Podemos lo cual parecía demostrar que tenía más interés en ser presidente que en defender los principios socialistas, argumento del que se sirven los susanistas


A su favor tiene haberse erigido como representante del 'No es Noa Rajoy, de situarse como el hijo rebelde y falto de cariño de la Gestora, y de apelar a las bases. En este último caso se ha encontrado con un contrincante inesperado, Patxi López.



Patxi López: el ibuprofeno socialista


Patxi es el ‘flower power’ de estas primarias colocando flores en las escopetas susanistas y pedristas. El exlehendakari se ha mostrado como el ‘hijo bueno’ de la familia que es obediente y hace caso siempre a sus padres. 


López ha sido el primero en presentar su candidatura pero posiblemente ocupe la última posición. Su propuesta, según lenguas deslenguadas, es posible que se haya presentado como un refuerzo de la Gestora para evitar la victoria de Sánchez y permitir el triunfo de Díaz. Esta versión podría verse respaldada por las imágenes en las que, el día del debate, Javier Fernández se muestra cómplice con Susana, se ríe con Patxi y se encuentra serio con Pedro.


Los militantes del PSOE tienen en su poder decidir quién será su próximo secretario general. López tiene a su favor ser el único con representación en el Congreso, Díaz a la cúpula y Sánchez su no a Rajoy. En contra Susana tiene su sí a la abstención, Patxi sus medias tintas y Pedro sus negociaciones con Podemos y Ciudadanos.



Solo pueden pasar dos cosas: gana Susana y pierde Pedro, o gana Pedro y pierde Susana. Patxi parece quedarse fuera de la apuesta. Todos ellos han quedado en llamarse y en ponerse al servicio del otro. 


Si gana Sánchez como tono de llamada podría ponerse el ‘Oh! Susana’ y subir a las redes el famoso Pedro de Penélope Cruz.



Si gana Díaz podría enviarle la canción de Pimpinela ‘Olvídame y pega la vuelta’ y subir al facebook el anuncio ‘ya lo sabía’.



Y en el hipotético caso de que ganara López les enviaría a ambos la cabecera de ‘Sorpresa, sorpresa’.



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