​Díaz, Sánchez y López: duros golpes en el ring de Ferraz

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Debateprimarias


A la derecha Susana Díaz, presidenta de Andalucía y candidata del aparato. A la izquierda Pedro Sánchez, exsecretario del PSOE y defensor del no a la abstención. En el centro, Patxi López, exlehendakari y defensor de haz el amor y no la guerra socialista. Solo puede quedar uno y el 21 de mayo sabremos quién se hace con el poder.


Los golpes se repartían a diestro y siniestro (nunca mejor dicho) entre los tres aspirantes. En un dos para uno, Díaz y López daban leña a Pedro Sánchez que contraatacaba con la abstención socialista al Gobierno de Rajoy, “manzana podrida del cesto de la democracia”.


La bronca se producía principalmente entre Susana y Pedro pero de vez en cuando intervenía Patxi para poner la puntillita contra Sánchez. Bien parecía que andaluza y vasco se colocaban en el mismo bando. Díaz en varias ocasiones reconocía compartir “la visión” del exlehendakari y hacer suyo “lo que ha dicho Patxi” mientras que el segundo recogía el 100x100PSOE de Susana para extenderlo al conjunto de todos los socialistas.


El rifirrafe de Pedro y Susana: tú más


Sánchez y Díaz se dedican palabras amargas y golpes bajos. El debate empezaba tranquilo y cada uno defendía sus posturas sin atacar al otro pero este aparente buen rollo se terminaría en el minuto dos. Susana Díaz le recordaba a Pedro Sánchez que era el responsable de la derrota más grande de la historia del PSOE y criticaba los bandazos del socialista en relación a su modelo de Estado.


El político acusaba a Susana de haberlo cuestionado como secretario general y de haber sido el último en enterarse del adelanto electoral en Andalucía. Pedro Sánchez recurría a acciones pasadas de Díaz para denunciar, de alguna manera, que Susana le había hecho la cama.


La andaluza aseguraba al madrileño que ella no era su problema sino que el obstáculo “eres tú”. Díaz le restregaba por las narices que había perdido la confianza de casi toda su Ejecutiva y que ni Zapatero ni Felipe González se fiaban de él. Incluso llegaba a decir que González se consideraba engañado por el exsecretario.


Sánchez reiteraba en varias ocasiones su crítica a la abstención al PP de la que Susana había formado parte. Díaz se defendía asegurando que esta abstención era consecuencia del “desastre” causado en las pasadas elecciones por él y que el PSOE de Pedro Sánchez es el que conviene al PP (por perdedor) y a Podemos (como un rival cómodo para Iglesias). El madrileño contraatacaba manteniendo que él no fue presidente porque Podemos no le dio su apoyo y que puso condiciones, "no como otros". Susana insistía en que no se colocó en el cargo porque tenía “85 escaños”.


Patxi López intervenía en la trifulca para intentar mediar en la batalla. El exlehendakari instaba a sus dos contrincantes a dejar de mirar al pasado para matarse entre ellos y buscar soluciones para volver a levantar el PSOE. Ninguno de los dos escuchaba a un Patxi conciliador que terminaría por sumarse al choque de trenes como aliado involuntario de Susana Díaz.



Susana Díaz a Pedro Sánchez: "No mientas cariño"


Los golpes más intensos se producían en relación al debate sobre el modelo de Estado. La presidenta de Andalucía atacaba a Sánchez por su idea “imaginativa” de nación de naciones culturales. Díaz acusaba al político de dar bandazos en cuanto al sistema estatal entrando y saliendo de la Declaración de Granada.


Sánchez lanzaba un nuevo golpe asegurando que su modelo plurinacional también lo había defendido ella al apoyar un informe de la Fundación Alfonso Perales sobre esta cuestión, informe del que después se retiró. “No mientas cariño” era la respuesta de la andaluza que insistía en que no podía “faltar a la verdad” porque ella no aprobó ese informe.


Sánchez aprovechaba la coyuntura para recordar que la política había calificado de “acentosidiomas como el gallego y el catalán, y sacaba también de la chistera las declaraciones de Díaz en las que afirmaba que los ahorros andaluces iban a parar a bancos catalanes.


Patxi López se metía en medio para intentar comprometer a Pedro Sánchez. En este sentido lanzaba al madrileño una pregunta directa sobre cuál era para él la definición de nación. En este sentido Sánchez respondía que nación es un sentimiento que comparte una colectivo con valores culturales comunes.



El tercero en discordia se lanza al ataque contra Sánchez


Pedro Sánchez se presentaba solo ante el peligro aunque buscaba la unión fallida con Patxi López. El madrileño volvía a reiterar la oferta para que el vasco se sumase a su candidatura mostrándole que su proyecto incluye iniciativas del programa social del vasco. López le decía con ironía que le parecía bien que acogiese sus propuestas si él no tenía ideas propias.


El exlehendakari lanzaba un zasca que no pillaba desprevenido al madrileño. Además subrayaba que no se unirá a Sánchez porque lo que éste quiere es “cavar más trincheras” y él aboga por derribar bloques.


El exsecretario volvía a la carga criticando que él actuó con coherencia y se fue al paro tras no estar de acuerdo con la abstención al PP, mientras que Patxi podía haber renunciado a su acta como diputado y no lo hizo. Ante estas palabras el vasco ha respondido que actuar con coherencia con el PSOE es aceptar las decisiones del partido, “guste más o menos”.



El debate de las primarias ha estado marcado por los ataques frontales entre Susana Díaz y Pedro Sánchez. Temblaba Ferraz ante los golpes que se proferían ambos contrincantes que llegaron incluso a contagiar a un Patxi López siempre a favor del no a la guerra socialista. 


El 21 de mayo se conocerá al ganador de esta batalla en la que está claro que quién pierda se tendrá que comer su orgullo. Susana confía en su victoria pero Sánchez podría darle una sorpresa poco grata.Mientras Patxi López sigue adelante con su candidatura.



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