​Un paso más para las leyes de desconexión

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ReformadelReglamento


Tras las peleas de esta mañana lo importante estaba todavía por llegar: la reforma del Reglamento del Parlament. No hay sorpresas. Las apuestas estaban claras y esta sesión plenaria se establece como un simple trámite para el debate final de una reforma que busca agilizar las leyes de desconexión. Los 72 votos del bloque independentista tumban las cuatro enmiendas a la totalidad presentadas por Catalunya Que Es Pot, PSC, PPC y Ciutadans.



La mayoría simple de los partidos independentistas, CUP y JxSí, permite avanzar que el cambio del Reglamento será posible dentro de unas semanas sin que la oposición pueda hacer nada para evitarlo. El quid de la reforma se encuentra en la lectura única. Este punto clave pretende facilitar que los grupos puedan decidir en un único pleno y con un solo debate la aprobación de normas parlamentarias a través de procedimientos de máxima urgencia.


Esta iniciativa presentada por la CUP y JxSí es criticada por la oposición que ve en esta cuestión la intención de los independentistas de tramitar las leyes de desconexión recortando el debate en la Cámara. CSQEP, PSC, PPC y Ciutadans coinciden en pronosticar que JxSí y la CUP utilizarán esta reforma para aprobar la ley de transitoriedad jurídica, que permitiría hacer efectiva la independencia, sin posibilidad de presentar enmiendas y acortando al máximo el plazo. Su objetivo final sería reducir la capacidad de reacción del Estado para que tuviesen el mínimo tiempo posible para presentar los recursos oportunos ante una nueva norma polémica que muchos consideran inconstitucional.


El presidente de Catalunya Sí Que Es Pot, Lluís Rabell, acusa a los independentistas de utilizar los mismos métodos que el PP en el Congreso de los Diputados poniendo trabas al debate. Pide al Govern que haga bien las cosas y no convierta el Parlament en un “campo de batalla político” y les avisa del peligro de las mayorías que se pueden convertir en “tiranías” si no “preservan la garantía de los derechos de la minoría”. Insta a los independentistas a conseguir el consenso necesario para continuar hacia adelante con el referéndum.





El diputado de Ciutadans, José María Espejo-Saavedra, critica que la CUP y JxSí buscan cambiar las reglas del juego porque “saben que van perdiendo” y están en “su laberinto sin salida” porque no cuentan con el apoyo de una mayoría social. Alejandro Fernández, diputado del PP, compara a la CUP y JxSí con Venezuela asegurando que la reforma responde a una práctica jurídica propia de “los Maduro de turno”. El popular defiende que los independentistas son una muestra de totalitarismo que pone el disfraz de la voluntad del pueblo. Y la portavoz del PSC, Eva Granados, lamenta que con esta reforma el Govern pretende que los que no piensan como ellos voten menos y debatan menos, y reclama que su partido no quiere una independencia conseguida “por la fuerza y en secreto”.





Jordi Turull, presidente de JxSí, ha defendido la reforma asegurando que beneficiará a todos los grupos y que es “perfectamente legal y democrática”. El diputado ha querido quitar importancia a las sospechas de la oposición y ha mantenido que esta actuación es “habitual” y que servirá para “reforzar la seguridad jurídica” del Parlament.



Anna Gabriel, diputada por la CUP, ha entrado al trapo admitiendo que la reforma podría servir para promover la ley que permita convocar un referéndum para Catalunya frente a la negativa del Estado y defiende que su partido no acepta lecciones por parte del PP por ser “el partido más corrupto de Europa”. Tras la petición de Rabell sobre un consenso parlamentario para celebrar el referéndum Gabriel se ha dirigido directamente a CSQEP para expresarle que el acuerdo con PPC, PSC y Ciutadans es imposible. "¿Consensuar con quién? Con la gente que canta el Cara el sol?" pregunta la cupaire.



   ​Ya hay fecha para la reforma del Reglamento del Parlament de Catalunya