​Prenafeta confiesa cobrar comisiones ilícitas como algo "habitual en el mercado"

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Prenafeta


El caso Pretoria arranca hoy con uno de los grandes personajes de la trama: Lluís Prenafeta, exalto cargo de la Vieja Convergència y exsecretario de Presidencia de la Generalitat. Como ya había reconocido hace unas semanas Macià Alavedra en un pacto con la Fiscalía, Prenafeta decide sumarse al carro de la confesión aceptando los hechos “tal y como están”.


El imputado admite haber recibido comisiones ilegales en operaciones urbanísticas en las que él, Macià Alavedra y Lluís Garcia, actuaban como intermediarios. Prenafeta justifica el cobro de estas comisiones ilícitas, que se encontraban “entre el 3 y el 4 por ciento”, admitiendo que era “lo habitual en el mercado”. El exalto cargo convergente confiesa también haber defraudado 14’9 millones de euros a la Hacienda Pública. El político, que ha querido exculpar a su mujer, se enfrenta a dos delitos de tráfico de influencias y uno de blanqueo de capitales.


La conversación entre Artur Mas y Lluís Prenafeta: una reunión en un lugar discreto


Tras la confesión de Prenafeta sobre el cobro de comisiones la parte más destacada tiene que ver con la presunta implicación del expresidente de la Generalitat, Artur Mas. En el transcurso de su declaración el acusado niega haber acudido a políticos como Mas para mediar entre los empresarios que querían obtener adjudicaciones públicas.


Prenafeta ha tenido que escucharse a sí mismo en varias conversaciones telefónicas que habían sido grabadas en el 2009. Entre ellas una charla que tenía con Artur Mas para quedar a almorzar y hablar con un empresario cuya intención era la de “facilitar cosas, ¿me explico?”. El expresidente de la Generalitat acepta la cita con un “tío controvertido” de Terrassa. Al escuchar sus propias palabras Prenafeta reconoce la existencia de tal reunión pero asegura que no se llegó a tratar “ninguna operación en concreto” porque el encuentro “fue corto”, ya que “el Señor Mas tenía prisa”. 


A continuación la transcripción y el audio de la conversación:


“Hay un señor que querría comer contigo porque quiere facilitar cosas, ¿me explico? Lo conoces mucho, no lo quiero decir por teléfono, pero es un tío controvertido, que es de Terrassa. Dime qué día te viene bien para almorzar en un lugar discreto”.



En otra de las grabaciones también aparece el nombre de Artur Mas. Se trata de una conversación relacionada con una operación en Cerdanyola en la que hablaba de llamar a Mas para contentar a un empresario inmobiliario. Al escuchar el audio reconoce haber hablado con el expresidente de la Generalitat para hacerle “un favor al señor Casamitjana”, personaje que hizo negocios con el propio Prenafeta y con el cerebro de la trama, Lluís Garcia, a cambio de comisiones.