​Renfe pierde el AVE por no escribir en inglés

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Renfe pierde su marca europea AVE por presentar el recurso contra la resolución de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) en español. La normativa europea establece que los recursos tienen que ser presentados en la lengua del procedimiento de la resolución, en este caso el inglés.


La EUIPO comunicó esta situación a la empresa pública que tenía un plazo de un mes para entregar la traducción. La entidad no actuó y la Oficina terminó por rechazar el recurso. 


La sentencia determina, por tanto, que Renfe no puede utilizar la marca AVE


En Comú Podem solicita al Gobierno que ejecute el cese inmediato de los responsables de Renfe tras conocerse la sentencia del Tribunal General de la Unión Europea (TUE). El diputado del grupo Unidos Podemos, Félix Alonso, asegura que este episodio pone de manifiesto una “negligencia imperdonable” por parte de los responsables de Renfe. Este grupo parlamentario pide en el Congreso la comparecencia del presidente de la empresa, Juan Alfaro.


En Comú Podem quiere saber si el Gobierno va a considerar cesar a los responsables y si tiene en su agenda iniciar “alguna investigación interna para discernir la falta de diligencia y profesionalidad mostrada” por la cúpula de Renfe.


La historia legal de la marca AVE


El 4 de junio de 2010 Renfe procedía a registrar en la Unión Europea su marca AVE. Casi dos años más tarde Stephen Hahn, propietario de una empresa de bicicletas alemana, presentaba una solicitud de nulidad contra la marca. La Oficina de Registro Intelectual de la UE (EUIPO) consideró llevar a trámite la denuncia por lo que la marca española pasó a estar “parcialmente” al margen de la propiedad intelectual. 


Renfe resolvió enviar un recurso contra la resolución y lo hizo en español. La EUIPO informó a la empresa que, según el Derecho de la Unión, el escrito debía ser presentado en inglés, lengua empleada durante este procedimiento judicial. Renfe tenía un mes para hacer la traducción pero no la presentó. La Oficina declaró inadmisible el recurso.


Al descubrir la resolución de inadmisión la empresa pública de transporte optó por emplear dos vías. La primera consistía en la presentación de una solicitud de restitutio in integrum (restablecimiento del recurso). La EUIPO la rechazó porque había informado correctamente a la empresa. Agotada la primera vía el segundo paso era presentarse ante el Tribunal General de la Unión Europea (TUE) bajo el pretexto de que se había vulnerado el Derecho de la Unión que habla de la restitución del recurso.


Este miércoles conocíamos la resolución que dice que no hay fundamento alguno contra la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE y que para el restablecimiento del recurso se deben dar dos condiciones: actuar con la “diligencia necesaria requerida” y que la imposibilidad de respetar los plazos tenga como “consecuencia directa” la pérdida del derecho. El TUE resuelve que en el caso de Renfe estas condiciones no se cumplen y desestima su petición. La empresa no podrá utilizar su marca de alta velocidad.