​El relato de Puigdemont se rompe

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Carles Puigdemont y Laura Borràs. Fuente: Vídeo JxCat


Esperaba el hasta ahora “President legítim” continuar con el relato que había construido desde 2017 desde su salida de Waterloo; a saber: que la legitimidad del independentismo residía en Bélgica y que el movimiento procesista dependía de su figura. Pero parece que esa historia se ha caído a partir de los resultados de este 14 de febrero y Carles Puigdemont queda muy tocado.


Con el sorpasso de ERC en las autonómicas a JxCAT queda claro que la idea de construir una legitimidad catalana paralela desde Waterloo se ha hundido totalmente. Al final la formación dirigida por Oriol Junqueras se ha salido con la suya en el campo independentista y se ha quitado de encima cargas morales como las que les imponían desde el espacio pos-pujolista.


Se evidencia que Puigdemont cometió un grave error de cálculo al romper con el PDeCAT. Esos votos de los seguidores de Artur Mas han devenido finalmente fundamentales a la hora de quitarle el liderazgo en el Procés. Y lo debería haber previsto; con un electorado tan fijado en un lado y en otro la pérdida de unos miles de votos se pueden transformar en cruciales. 


El inquilino de Waterloo ha sido traicionado por su propia megalomanía. Que en las anteriores autonómicas de 2017 fuera capaz de doblegar a una ERC a la que todas las encuestas daban la victoria tanto a nivel general como en el campo del independentismo le ha llevado a pensar que ahora iba a suceder lo mismo. Y que cualquiera de sus movimientos le iban a llevar al éxito como aquella vez. 


El contexto que se visualiza ahora no parece nada halagüeño. Con Laura Borràs comandando a su formación en el Parlament, y que al contrario que Quim Torra puede tener la idea de desplazarlo, no podrá aducir ninguna clase de legitimidad formal o moral para liderar al procesisme. Ni tan siquiera a su propio partido.


Por mucho que tras los resultados se haya presentado como ganador la realidad es tozuda: JxCAT es tan solo tercera fuerza del Parlament. A lo único que puede aspirar es a presionar a ERC pero siendo ahora un simple comparsa. El relato del “Consell de la República” no sirve ya.  


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