Posibilidad de condena al pago de las deudas como administrador de una empresa

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Lo más normal es que las deudas que contrae la empresa solamente afectarán a esta. En ese sentido no debe ocurrir nada si llegados a esa situación no se puede atender a los pagos y se tiene que terminar liquidando la empresa, o disolviéndola, o incluso yendo a concurso de acreedores.


Muchos empresarios piensan que lo que pase en la empresa queda en la propia empresa, pero tienen que estar prevenidos, porque esto no siempre es así. En esta situación el administrador debe prestar mucha atención a la contabilidad de la sociedad, y a la situación en números en que esté inmersa.


Hay varias situaciones que pueden llevar a un acreedor a fijarse en el administrador después de no cobrar su deuda: si lleva más de un año de inactividad, o si el objeto social deviene imposible de cumplir; también si los órganos sociales quedan paralizados.


Pero la más habitual es la de las pérdidas que dejen reducido el patrimonio neto a la mitad del capital social. Esto se puede ver en las cuentas anuales, y en la parte del Patrimonio Neto, concretamente en los “Fondos Propios”. Si el apartado en cuestión estuviera en negativo o es inferior a la mitad del capital social puede ser un problema.


Así al acreedor que quiera demandar le sería suficiente con obtener las cuentas anuales del Registro Mercantil, que es público y por ello puede ser estudiado por cualquiera, y si la cifra de fondos propios estuviera por debajo de la mitad del capital social podría demandar al administrador convirtiéndolo en responsable de la deuda.


   ​Criterio sobre los procedimientos de inspección tributaria cuando hay entrada autorizada a domicilio