​Pablo Casado inicia una guerra con VOX mal aconsejado

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Casado (Congreso)


Pablo Casado, líder del PP, durante el debate de la moción de censura de Vox. Fuente: Congreso


A François Mitterrand nunca le importó la existencia del Frente Nacional de Le Pen. Más bien fomentó su visibilidad con el objeto de tener dividida a la derecha francesa y así beneficiarse electoralmente. Con el electorado de izquierda bien controlado lo tenía bastante sencillo para seguir en el poder elección tras elección.


La situación actual española es totalmente distinta a la de los años ochenta del siglo pasado en Francia. Pero tiene ciertos paralelismos. Con la izquierda en asociación para gobernar la derecha en los últimos años en España se ha encontrado dividida y con un PP, otrora monopolizador del espacio, con la espada de Damocles que significaba la existencia de Ciudadanos y de VOX.


Con Albert Rivera finiquitado la única molestia que parece darse en el firmamento conservador es Santiago Abascal y los suyos... ¿Es real esta amenaza para Pablo Casado en estos momentos? ¿Era necesario un enfrentamiento tan abrupto frente al líder de la extrema derecha española? ¿Sacan los de Génova algún beneficio?


Tras un liderazgo muy discutido Casado ha conseguido estabilizar su situación. Primero con su partido en el poder en importantes plazas como la andaluza o la madrileña. Segundo con la eliminación de Cs como adversario como líder de la oposición. Y tercero convirtiendo a VOX en un comodín en tres autonomías sin permitirles entrar en los respectivos ejecutivos donde llevan las riendas del poder junto a los naranjas. 


Con la moción presentada por VOX en el Congreso lo último que debía hacer Casado era mostrar que la lucha por el timón de la derecha todavía estaba en liza. Y precisamente es lo que ha hecho. Hubiera sido más práctico para sus intereses votar no y que pasara la moción con más pena que gloria al olvido en pocas horas.


Pero curiosamente si algo ha convertido en viral lo que parecía que importaba poco son los ataques del líder de los populares a su otrora compañero Abascal. Un error que a la larga el PP puede pagar muy caro. Los asesores de Casado que le han recomendado ese movimiento han errado. Han convertido en rival directo a una formación que ya solamente era visto como un comodín. 


   ​La moción de censura como propaganda