​Quim Torra lega más desgobierno

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Torra (Parlament)


Quim Torra en el Parlament tras su inhabilitación. Fuente: Parlament


Quim Torra pedirá amparo al Tribunal Constitucional para alargar su agonía un poco más y seguir unos días todavía con la parafernalia propia de su extraño mandato. Mientras que ayer escenificó su marcha con un baño de masas en plena era del COViD-19 en el día de hoy ha preferido seguir con el guión de siempre.


El problema ahora en Catalunya es que hasta febrero no tendrá un poder ejecutivo en activo para acometer la gestión de la pandemia y la ya segura crisis económica subyacente. Por cuitas partidistas entre los seguidores de Puigdemont y ERC quien quedará en funciones, Pere Aragonès, tendrá tan tasadas sus funciones que no podrá dar ni el discurso de navidad.


¿Visto este panorama se puede decir que la inmolación de Torra le afecta solo a él o a toda la ciudadanía catalana en su conjunto? ¿No hubiera sido más beneficioso, sabiendo de su segura inhabilitación, haber convocado elecciones como le pedían desde varios sectores?


La falta de previsión no se puede alegar en este caso. Y más cuando el propio Torra no tuvo ningún problema hace pocos meses en aumentar el sueldo de los ex-presidentes de la Generalitat que ahora lo corresponderá percibir...


Claramente el todavía President no ha tenido ningún problema en anteponer sus intereses ideológicos a cualquier otra circunstancia. El “cuanto peor mejor” que le marcó Carles Puigdemont ha sido la estrella que ha guiado cualquier decisión o acción de su catastrófico mandato. Y su legado no podía ser menos. 


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