​La sorpresa de Puigdemont era una App

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Puigdemont (Vídeo Junts)


Carles Puigdemont. Fuente: Vídeo JxCat


Llevaban unas semanas los diversos corrillos del Procés -reales y virtuales- fijando para la fecha de entre el 5 y el 6 de julio como un momento que había que marcar a la espera de que ocurriera algo relevante respecto al conflicto que mantiene este sector del independentismo con el Estado español.


Al final la única noticia remarcable es que Carles Puigdemont y los suyos han sacado una App por medio del llamado 'Consell per la República Catalana' y entregado a quienes deseen obtenerla una 'Targeta d’identitat digital'. 


Esto no deja de ser una nueva muestra más de la imposibilidad manifiesta del inquilino de Waterloo y sus seguidores de lograr de forma efectiva lo que tanto tiempo hace que sueñan. Y por esto tienen que hacerlo virtualmente.


Ni teniendo las instituciones catalanas en sus manos, o pudiendo dar o quitar mayorías en Madrid, son capaces de acercar a la realidad sus deseos ideológicos. Todo esto va ya de palabrería, postureo y luchas internas por el poder.


Toni Comín hablaba este fin de semana de la “confrontación con el Estado”, cuando en realidad lo único que se ha observado es una lucha cainita en el seno del procesisme, ya sea entre los partidos o en su seno, como demuestra la guerra que hace años llevan lidiando JxCat frente a ERC por la hegemonía de su espectro político, o la que se está dando ahora entre los seguidores de Puigdemont y el PDeCAT


La pregunta es clara: ¿Cuánto tiempo aguantarán sus votantes en darse cuenta del engaño al que están sometidos? ¿Necesitan que un niño les diga que el Rey está desnudo y no lleva ningún traje de oro? 


   ​Puigdemont y la sumisión total