​Los fallecimientos reales por COVID-19 ponen en jaque al Gobierno

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Pedro Sánchez (Vídeo Moncloa)


Pedro Sánchez. Fuente: Vídeo Moncloa


El Gobierno central ha afirmado que durante la última semana el número de muertos por COVID-19 ha sido de 35. Con ello la suma total proporcionada de manera oficial es de algo más de 27.000 fallecidos hasta el momento.


Pero lo cierto es que desde hace ya unas semanas aparecen flashes en diversos medios de comunicación donde se mencionan cifras que en algunos casos superarían el 50% de esa cifra transmitida por Pedro Sánchez y su Ejecutivo.


Y los datos no es que salgan de lugares sospechosos de estar coaliados con la oposición para derribar al Gobierno de coalición. Sin ir más lejos la Seguridad Social señala que en el periodo de aparición de la pandemia el número de pensionistas fallecidos respecto a la misma época del año pasado aumenta en unos 38.500 aproximadamente.


Pero hay más: el Instituto Carlos III habla de unos 43000 más que en el mismo tiempo del 2019 y las funerarias lo aumentan hasta casi 44.000. Algo falla aquí. Y si estos datos son ciertos bien harían PSOE y Unidas Podemos en actualizarlos más pronto que tarde.


A la larga el Gobierno puede sufrir las consecuencias de no poner todo su empeño en dar las cifras más exactas posibles. No sería de recibo que de un día para otro nos enteráramos de que hay 17.000 muertos más de lo que se nos ha dicho hasta ahora.


Porque si ello fuera así; ¿por qué tendríamos que fiarnos de los datos de contagiados o curados? ¿Quién nos podría dar fe de que son ciertas? Un hecho así pone en peligro la credibilidad gubernamental y sin duda pone en jaque al Gobierno. 


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