​Una postura coherente de Arrimadas y Ciudadanos

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Arrimadas (Cs)

Inés Arrimadas. Fuente: Cs


Tras la debacle electoral sufrida por Ciudadanos con Albert Rivera a los mandos parecía claro que el giro a la derecha de los naranjas no había funcionado. Querer ocupar el espacio del Partido Popular con Vox además pujando por buena parte de ese espacio provocó un hundimiento total que ponía en peligro incluso la supervivencia de la formación.


La salida de Rivera era obligada. Y el posterior goteo de dimisiones, como la última de Marcos de Quinto, un trance obligado para hacer virar el rumbo del partido hacia otros caladeros. Inés Arrimadas ha tenido que pagar ese precio por prestar sus votos al Gobierno de Pedro Sánchez en plena crisis de la Covid-19.


El movimiento es inteligente por dos motivos: el egoísta y el patriótico. El egoísta estaría destinado puramente para la supervivencia de la formación. No apoyar al Gobierno ahora sería situarse nuevamente en el espectro político de la pura derecha, lugar donde ya quedó claro que no puede competir con PP y Vox.


El patriótico es que un partido que se autodefine como de centro debe tomar posturas de utilidad para la sociedad. Y apoyar el estado de alarma o unos presupuestos de emergencia nacional va en la línea de esa tradición.


En la situación que están Arrimadas y los suyos todo paso en falso puede llevarlos al extraparlamentarismo, como en su día ocurrió con el CDS de Adolfo Suárez o a la UPyD de Rosa Diez. Ambos fueron tragados por el PP en cuanto necesitó sus votos para ganar elecciones.


Ahora los naranjas lo tendrán menos difícil para desmarcarse del 'trifachito' donde lo sitúan sus detractores. Que incluso gentes como Pablo Echenique hayan loado su posición ante el Covid-19 es algo que dice mucho. Si en un mundo como el político lleno de críticas constantes incluso tus más acérrimos adversarios te valoran positivamente en público es que algo estás haciendo bien.


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