​Preocupación en el Gobierno y la Generalitat por la más que probable fuga de Nissan de Barcelona

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Planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona (Nissan)

Preocupación en el Gobierno y la Generalitat ante la posible marcha de Nissan. Fuente: Nissan


La fuga de Nissan de Barcelona está en el aire, al igual que los 3.000 empleos directos y 20.000 indirectos que genera la empresa automovilística en la provincia barcelonesa. La Generalitat y el Gobierno español descartan que la compañía haya tomado todavía una decisión definitiva, pero hay preocupación en las instituciones públicas.


El diario japonés Nikkei avanzó el jueves que la firma cerrará la planta de Barcelona en el marco de un plan de reorganización debido a la pandemia del coronavirus. Esta información ha sido un jarro de agua fría para los trabajadores, que se encuentran en huelga indefinida, y también para las administraciones.


El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha explicado que Nissan no ha decidido aún qué hacer y ha añadido que lo hará en breve: “La empresa nos dice que no hay una decisión tomada y que ésta se tomará el 28 de mayo”. “De momento no hay nada cerrado, pero no nos podemos confiar”, ha concluido el conseller de Economía en Ràdio 4, donde ha mostrado la desazón del Govern ante la posible fuga, al tratarse de una de las piezas más importantes del sector en Catalunya.


En esta misma línea se ha expresado la consellera de Empresa, Àngels Chacón, que sobre la información destapada el jueves ha espetado que “los indicios son más que preocupantes”. Pese a ello, ha defendido no tirar la toalla para evitar el cierre y ha indicado que tienen que demostrar que “cerrar la planta es mucho más caro que mantener que sea operativa y hacerla competitiva”.


También ha hecho pública su inquietud la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que ha sostenido que el cierre representa “una enorme preocupación para el Gobierno y el país”, ya que tendría un impacto de “largo alcance”. “Ojalá que los peores designios no se cumplan”, ha deseado.


Por su parte, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha asegurado que trabajarán “todos juntos” para que la automovilística se quede y ha remarcado que la ciudad es una apuesta de futuro, si bien ha apuntado que la compañía tiene una situación financiera compleja a nivel global.


Las declaraciones de los políticos sobre este asunto no son demasiado halagüeñas y coge cada vez más fuerza la información del diario financiero nipón. Fuentes del sector del motor que recoge La Vanguardia han asegurado que hay un 99% de posibilidades.

 


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