EDITORIAL

El Coronavirus sepulta definitivamente a la Generalitat del Procés

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Vergés (Govern)

Vergés



Desde el 2012 hasta antes de que estallara la crisis sanitaria provocada por el coronavirus la Generalitat dirigida por formaciones partidarias del Procés ha ido perdiendo relevancia en Catalunya y en su sociedad.



Ha sido una pérdida de peso además provocada intencionadamente, puesto que se quería cambiar un órgano de carácter autonómico por un deseado estado propio que luego se vio imposible de alcanzar. Así poco a poco las instituciones que recuperó Catalunya con el régimen del 78 fueron perdiendo fuelle al ser utilizadas como un mero elemento de propaganda y presión sobre el Estado español.



Así tanto Parlament, dedicado a la farándula en vez de legislar, como Govern, centrado en la propaganda en vez de gestionar, pasaron poco menos que a ser elementos ornamentales que ya no tenían una razón de ser al no tener ninguna utilidad.



Y a todo esto que ha llegado una crisis sin precedentes donde todo lo que quedaba en pie formalmente ha sido arrasado por el COVID-19. Principalmente por dos motivos: tener la peor clase política catalana de la historia y unos órganos de gestión copados por individuos cuyo principal y único mérito es ser independentista.



Hay varios ejemplos de ello. La crisis en las residencias catalanas (auténticas ratoneras mortales) han llevado en pleno terremoto a cambiar su gestión de Treball a Salut, pero visto lo visto puede ser peor el remedio que la enfermedad...al final, después de incluso intentar frenar la actuación del Ejército, han querido vender como estelar la actuación de la ONGOpen Arms...



Y así con todo. Lo último ha sido pedir “confinament total” a la par que el conseller Buch afirmaba públicamente que estaba permitido ir a comprar la Mona de Pascua...un esperpento donde un día se afirma que las UCIS están colapsadas, con el nuevo gurú Oriol Mitjà declarándolo, y al otro se dice que todavía hay margen con una ocupación del 86% de las mismas, según la Consellera de Sanitat Alba Vergés, donde precisamente han adscrito con calzador al científico puesto por Quim Torra y próximo a las tesis de Carles Puigdemont.



Así que si la recentralización de competencias por la pandemia que se ha llevado a cabo en España, visto lo visto, en Catalunya está más que justificado. En estos momentos el President y su Govern no son más que una simple oposición al ejecutivo de Pedro Sánchez, con menos influencia incluso que el PP o VOX al no tener ninguna clase de credibilidad.



La Generalitat autonómica ha pasado a mejor vida. Decíamos en el título de esta editorial que el Coronavirus la había sepultado. No es así exactamente; hace tiempo que los que la deberían haber defendido la comenzaron a enterrar de forma intencionada.


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