​El 'universo Puigdemont' echa al Govern al monte

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Torra (Twitter 1 Govern)


Quim Torra en el Palau. Fuente: Twitter Govern


Ante una alarmante crisis sanitaria provocada por el coronavirus las fuerzas políticas españolas parece que han tomado el camino del acuerdo para afrontarla dejando sus diferencias ideológicas aparcadas por ahora. Esta actuación de apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez en unos momentos tan duros es lo mínimo que se puede esperar de unos responsables políticos que deseen contribuir al bienestar de su país.


En cambio no se aprecia esa actitud en el sector del Procés formado por JxCAT y capitaneado por Carles Puigdemont desde Waterloo. Si ya desde las primeras horas Quim Torra y buena parte de su ejecutivo -precisamente el formado por los junteros, a excepción de Alba Vergès- iniciaba una campaña para minar al Estado español, ahora lejos de frenarse el tema va in crescendo.


Así no tan solo el President y su portavoz Meritxell Budó son la punta de lanza de este ataque contra el Estado aprovechando el contexto. También el conseller de Interior, Miquel Buch, y la de Sanidad, la Alba Vergés, se han unido a esta senda de confrontación que cada vez parece tener menos sentido. Porque no tiene ningún sentido anteponer la ideología a la salud.


Estos responsables políticos llevan ya horas criticando lo que se ha hecho, lo que se hace e incluso lo que se hará. Pero todavía ninguno de ellos ha respondido a sus propias responsabilidades. El mejor ejemplo es de la titular de Salud, que hasta hace pocos días quitaba hierro a la pandemia. La hemeroteca tiene para todos, no solo para los responsables públicos del resto de España.


Así que Puigdemont y los suyos han dejado claro que no hay nada que vaya a desviarles ni un milímetro de su objetivo, que no es otro que desestabilizar al Estado español. Ni siquiera la salud de la ciudadanía de Catalunya. 


Lo último ha sido no enviar a ningún representante de JxCAT a la importante comparecencia del Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. Por lo que se ve es mejor estrategia lanzar mensajes inflamables por los medios de comunicación relatando supuestas conspiraciones de requisa de material sanitario para Catalunya o criticar la llegada del Ejército para tareas de auxilio.


Está claro que Waterloo y su universo siguen actuando para su propia parroquia. Pero cuando esto acabe y haya que rendir cuentas deberán hacerlo también para el resto de la ciudadanía catalana. Y ya veremos si su acomodo total en el conflicto no acaba siendo la tumba de su espacio político. 


   ​Torra y el Procés siguen a lo suyo