Ruben Wagensberg no traga a Gabriel Rufián

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Gabriel Rufian acto ERC (Twitter ERC)

ERC



Son de sobra conocidas las luchas fratricidas en el seno del Procés. Así la guerra civil indepe más conocida por el poder en el campo nacionalista es la protagonizada entre los seguidores de Carles Puigdemont frente a los de Oriol Junqueras. JxCAT y ERC no se tragan aunque en la actualidad sean socios de gobierno por las necesidades de unos y otros.


Pero no es el único conflicto. Dentro de la antigua derecha pujolista por ejemplo también existe una lucha cainita por tomar el poder entre partidarios y detractores del liderazgo del inquilino de Waterloo. Así los que abogan por la supervivencia del PDeCAT no tragan con los de la Crida y viceversa. Un lío. No es el único.


Hasta ahora parecía que en el seno de ERC todo era paz y sosiego bajo el manto protector de su líder hoy residente en Brians. Pero parece que las cosas no son tan ideales. Según mentideros de los republicanos la elección de Gabriel Rufián como representante en Madrid puesto a dedo por Junqueras no gustó en su día en los sectores más puritanos. Pero ahora con el giro en el discurso del chaval de Santa Coloma, compadreando con el PSOE, mucho menos.


Un ejemplo claro es el de Ruben Wagensberg. El activista del “Volem acollir”, cercano a Iniciativa en su día pero que se colocó en ERC como diputado en el Parlament para tener mejores perspectivas de futuro económico, es de los que no traga a Rufián y lo que representa. Se puede ver en Twitter, donde no tiene ningún reparo en relacionarse y dar “favorito” a gentes que no dudan en tildar a Rufián con lindezas como “subnormal” o similares adjetivos.


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