​Buch se suma a la carrera por suceder a Puigdemont

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Buch Parlament (Parlament)


Miquel Buch, conseller de Interior. Fuente: Parlament


Tras la salida de Artur Mas del liderazgo del espacio pos-pujolista y la llegada de Carles Puigdemont, un pata negra independentista, parecía claro que este espectro ideológico iba a entrar en convulsión permanente.


La huida del autoproclamado "president legítim" es un buen ejemplo de los sobresaltos que se viven constantemente en al antaño espacio tranquilo que dirigía con mano de hierro la familia Pujol en sus mejores tiempos.


El hecho de escapar de la justicia española generó en el mundo del Procés una gran simpatía hacia el antiguo alcalde de Girona, que se verbalizaba en una adhesión eterna hacia el líder exiliado hasta que volviera a ocupar su puesto.


Pero como decía Marx una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace. Y conforme han ido pasando los meses el hueco dejado en Catalunya por el actual inquilino de Waterloo ha seguido ahí sin que nadie lo ocupara realmente. 


El hecho de poner a Quim Torra como ocupante temporal parecía una buena idea el año pasado. Pero con el paso del tiempo, y estando cada vez más claro que si Puigdemont vuelve será esposado, han comenzado las luchas por ocupar el liderazgo en el otrora espacio conservador moderado catalán.


Si el propio Torra ya está realizando sus pinitos en ese sentido, siempre guardando las debidas formas cara a la galería con quien le puso a dedo, otros como Miquel Buch no se cortan un pelo y ya critican a Puigdemont sin ningún rubor.  


Queda demostrado una vez más que en esta etapa de la política catalán monopolizada por el Procés las lealtades son de todo menos fiables. Incluso personajes grises como el Conseller de Interior se atreven a postularse por el poder ante el vacío provocado por la parálisis y degradación de las instituciones autonómicas.


   ​‘Zasca’ del conseller Miquel Buch al JxCat de Carles Puigdemont