​Puigdemont, el botifler

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Carles Puigdemont (Twitter Puigdemont)


Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat. Fuente: Twitter Puigdemont


Hasta ahora el universo procesista, tras la ruptura de la unidad, había marcado dos líneas frente al Estado. La de JxCAT, con Carles Puigdemont al frente, y la de ERC, con Oriol Junqueras a los mandos. La primera se ha convertido en la más fanática y radical. La republicana en cambio se ha atemperado y ahora apuesta por una vía pactista más propia del autonomismo de toda la vida.


Las malas lenguas dicen que este cambio de actitud, que se ve en figuras como Gabriel Rufián, se debe a que esperan un futuro indulto de un gobierno español, previsiblemente del PSOE, que prefiera pasar página y olvidar el desaguisado del Procés.


En un principio los de Puigdemont se han puesto como monos saltarines en busca de una hembra. Pero al parecer dicen los mentideros de Waterloo que quizás su inquilino se lo esté pensando y acceda a tomar una vía similar para tomarse un café en Girona antes de tener edad para ir a Benidorm con el Inserso.


Ya se vio hace pocos días a un Puigdemont que públicamente abogó con facilitar un gobierno de Pedro Sánchez. Será Puigdemont el futuro botifler junto a Junqueras y compañía. Al mismo tiempo que el president legítim soltaba eso el inefable Quim Torra defendía el bloqueo total a un gobierno socialista y a todo lo que oliera a español.


¿Acabarán rompiendo el jefe y su delfín? Ciertamente Torra quiere hacerse un hueco en el santoral nacionalista como sea. Y si Puigdemont se ablanda no dudará en ponerse más fanático que uno del Daesh en una playa nudista. 


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