​Pere Aragonès enseña la patita a Quim Torra

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Torra y Aragonès (Ruben Moreno)


Torra y Aragonès. Fuente: Rubén Moreno/Govern


Cuando Gabriel Rufián dio a entender en unas declaraciones que las elecciones catalanas podrían ser en febrero de 2020 a Quim Torra y los suyos se les pusieron los pelos de punta. Tardaron poco en salir a la palestra con la canción de que es el president a quien corresponde convocar comicios.


Pero saben muy bien que el momento en que a ERC le dé por dejar caer al Govern se acabará la vida de vino y rosas a costa del erario público. A Torra le interesa alargar al máximo la legislatura en su búsqueda de posicionarse bien para continuar en la primera línea del Procés. Pero eso a ERC le da igual.


Según mentideros republicanos Pere Aragonès ha recibido ordenes por parte de Oriol Junqueras de hacer alguna cosa más que ser un muñeco de cera en las fotos que sale con Torra. Su misión es comenzar a presionar al president y a JxCAT para generarles nervios. Para el vicepresident eso es bastante difícil porque el hombre no es que sea muy expresivo, pero algo va haciendo.


Esta semana ya dejó caer que sin presupuestos sería difícil continuar con la legislatura. Ahora mismo Catalunya funciona con los del 2017, pero a Torra eso le da igual porque para ir a la feria del ajo o pasear la Ratafia valdrían también los que aprobó el general Franco en 1971. Total, que más dará.


Pero lo que sí le habrá molestado es esa llamada a elecciones del republicano, que ha pasado de solo salir en las fotos con los ojos más fijos que Espinete a chulearle por los medios en sus barbas con moverle de la poltrona. Y eso a Torra le duele hasta en las gafas.


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