Sectores fanáticos de la ANC y del Procés ponen fino filipino a Josep Huguet

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Elisenda Paluzie (ANC)


Elisenda Paluzie


La ANC ha puesto en su mirilla a los partidos. Y cuando los de Elisenda Paluzie hablan de “partidos” hay que traducirlo para entenderlo; se refiere estrictamente a ERC. La asociación procesista ha puesto el grito en el cielo con el giro autonomista de los de Oriol Junqueras y por ese motivo piensa presionarlos hasta la extenuación.


Los mentideros republicanos afirman que todo esto no hace más que provocar que se estén planteando no ir a las celebraciones del 11-S y demás folklore típico del Procés durante el otoño. Sienten que la ANC es un satélite de JxCAT y de Carles Puigdemont y no piensan aguantar ningún tipo de numerito público que, creen, solo busca desgastarlos.


Algunos miembros de ERC ya han verbalizado de forma particular la intención de romper con la llamada “societat civil” procesista. Tal es el caso de Josep Huguet o Anna Simó, que al hacer público por Twitter que estaban pensando no ir a la manifestación de la diada nacional de Catalunya han recibido toda clase de improperios e incluso insultos de los que hasta hace dos días eran sus grandes amigos en el independentismo. Incluso han bloqueado a gentes de este sector.


Todo esto deja cada vez más claro que el Procés está partido por la mitad. Y ahora incluso el enfrentamiento entre los dos bandos resultantes es incruento y a vida o muerte para ser preponderantes en el seno del nacionalismo catalán. La hegemonía en el espacio que en su día fundó y controló Jordi Pujol y su CDC está en juego. Unos y otros velan armas. 


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