​Canadell muestra en la Cámara de Comercio de Barcelona lo que quiere el Procés

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Joan Canadell (CambraBCN)


Joan Canadell, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona. Fuente: @cambrabcn


Joan Canadell ha afirmado que a partir de ahora la Cámara de Comercio de Barcelona que preside no utilizará el castellano en sus comunicaciones públicas. Defienden esta decisión con el argumento de que el catalán es la lengua vehicular según el reglamento de la propia institución. 


Pero la realidad es que en el mismo se habla de “generalizada”, pero no única. Y se menciona que se utilizará el castellano si los ciudadanos lo solicitaran. Por tanto el comité ejecutivo cameral simplemente está mintiendo.


Ciertamente Canadell es una buena muestra de lo que es el Procés y el futuro que le esperaría a todo ciudadano catalán que no comulgara con el procesisme: imposiciones ideológicas en todos los ámbitos sociales.


Una institución que había pasado bastante desapercibida en el ámbito político pasa a ser punta de lanza del movimiento nacionalista capitaneado por Carles Puigdemont. Y lo hace con el estilo propio de cualquier movimiento totalitario: la imposición.


Canadell, cuya candidatura patrocinó la ANC, señala así el camino que quieren seguir los más duros del Procés, como podrían ser Quim Torra o Elisenda Paluzie. Enfrentamiento e imposición a todo lo que sea distinto al nacionalismo catalán más radical. 


Afirmar que el uso del castellano en las comunicaciones es “una pérdida de tiempo” es un insulto a la mayor parte de la población catalana que lo tiene como lengua materna y de uso habitual. Esa forma de opinar sobre un idioma, que recordemos es también oficial, aproxima su pensamiento en el tema cultural bastante al de regímenes como el del General Franco. Su actitud dista mucho de ser la propia de un demócrata.


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