​Mascarell critica los pactos con el PSC pero acepta la poltrona

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Ferran Mascarell (CCMA)

Ferran Mascarell, concejal de JxCAT en Barcelona. Fuente: CCMA


Ferran Mascarell, concejal de JxCAT en el Ayuntamiento de Barcelona, es un político con unos principios bastante laxos. La misma semana que abogaba por romper el pacto con el PSC en la Diputación de Barcelona no tuvo el menor reparo en aceptar la vicepresidencia tercera del ente que presidirá Núria Marín.


El antiguo militante del PSC, reconvertido a independentista de toda la vida en muy pocos años al calor del Procés, opina que los procesistes cometen un error dejando tribunas vacías para defender sus posiciones pactando con su antiguo partido. Debe hablar del independentismo de un mundo paralelo, porque en este lo que hace es criticar una decisión de pacto para a renglón seguido abrazarlo sin el menor rubor.


Mascarell es el mejor ejemplo de los que abandonaron las filas del PSC en busca de la poltrona que estos no le daban porque no podían ya o no querían. Y esta actuación demuestra a las claras que para ese sector los asientos están por encima de los principios.


Mascarell hace ocho años quería ser candidato a la alcaldía de Barcelona puesto a dedo por quien entonces era primer secretario del PSC, José Montilla. Pero hete aquí que el antiguo alcalde de Cornellà y president de la Generalitat le dijo que eso era decisión de los militantes, no suya.


A partir de ahí el actual y acérrimo independentista vio la luz que no había visto nunca en su vida y se integró en el movimiento procesista. Como buen converso atiza verbalmente a sus antiguos correligionarios con mayor saña que sus nuevos compañeros para demostrar que sigue a la verdad revelada sin ninguna clase de duda. Excepto si hay un cargo de por medio. Entonces en cinco minutos se olvida de lo que acaba de afirmar públicamente. 


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