​ERC tiene un problema

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Junqueras Congreso (ERC Twitter)


Oriol Junqueras, líder de ERC, en el Congreso. Fuente: Twitter ERC


La cercanía de la publicación de la sentencia del Tribunal Supremo a parte de los líderes del Procés afectará de diversas maneras a la sociedad catalana si esta, como se prevé, incluye condenas.


Uno de los probables efectos es el descabezamiento de las diferentes organizaciones políticas o civiles que forman parte del universo secesionista, que se quedarán sin los que hasta ahora han ocupado la primera línea del conflicto.


La organización que puede salir peor parada de toda esta situación es ERC, que perderá la posibilidad de que su máximo líder hasta ahora pueda encabezar la lista para optar a la presidencia de la Generalitat


Pero si solo fuera ese el problema no debería ser motivo de preocupación, ya que se podría buscar un sustituto como Carles Puigdemont hizo con Quim Torra y todo quedaría solventado. La verdadera dificultad es que actualmente ERC tiene una estructura tan personalizada en lo que dicta Junqueras desde que tomó las riendas que será difícil que sobreviva estando su máximo dirigente en prisión.


Antes de Junqueras ERC era una cosa. Con Junqueras en prisión provisional ha sido otra. Con una condena firme Esquerra no será la misma. Tendrán que buscar un nuevo líder para encabezar la lista y que lleve las riendas del partido a su manera. Y eso es un problema.


Lo es puesto que con Junqueras como candidato es cuando los republicanos han logrado amenazar la hegemonía del históricamente todopoderoso espacio pujolista. Ciertamente no han logrado arrebatarle la presidencia de la Generalitat, pero en vista de las encuestas y de los últimos resultados electorales eso no queda demasiado lejos para que pueda materializarse.


¿Cuál será el elegido o elegida para el puesto? ¿Con un partido tan jerárquico respetará lo que le dicte un líder en prisión? ¿Logrará los mismos resultados que el candidato Junqueras? En breve ERC puede tener encima de la mesa un problema de difícil resolución. 


   ​¿Está finiquitado el Procés?