​¿Está finiquitado el Procés?

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Torra y Puigdemont (Twitter Gencat)


Carles Puigdemont y Quim Torra. Fuente: Twitter Gencat


El Procés iniciado por el nacionalismo catalán en los estertores del 2012, cuando el hasta entonces moderado Artur Mas mandó al monte a la pactista CiU tras su infructuosa demanda de un pacto fiscal, parece que comienza a decaer. 


Hasta el referéndum del 1-O de 2017 este movimiento nacionalista de corte secesionista daba la sensación de estar constantemente en auge y llegando a la meta que sus líderes se habían propuesto. Pero tras este hecho y la DUI fallida el decaimiento es palpable.


Cuando las formalidades creadas para lograr un nuevo estado separado del español han tenido que implementarse materialmente en la realidad se ha visto que no era posible. Lo único que ha ocurrido es que el tema se ha judicializado y sus máximos responsables han tenido que huir o entrar el prisión esperando una sentencia que no parece vaya a ser benigna.


Se puede opinar que el Procés sigue vigente o lo contrario, pero hay un dato que estos días puede dar una pista sobre qué pensar del escenario actual. Y no es que los dos partidos que han capitaneado el frente nacional durante estos años no se lleven bien o tengan sus roces. Va mucho más allá de meros intereses de poder.


Los pactos que tanto JxCAT y ERC han acordado con el PSC en diversos ámbitos muestran que la ansiada unidad independentista ya no se pone en tela de juicio por como llegar al objetivo final, más bien para la gobernabilidad en el día a día y para copar esta o aquella poltrona. 


Esta forma de actuar es la propia de la CiU pujolista de toda la vida, algo que no se daba en Catalunya desde el 2012. Este es un claro síntoma de que aunque cara a la galería los altavoces procesistes continúen emitiendo como si nada hubiera pasado la realidad muestra otra cosa.


Así que JxCAT y ERC han vuelto a la casilla de salida de pelear por ser las formaciones que monopolicen el espectro nacionalista catalán. Lo de toda la vida. Y esta tendencia es difícil que la cambie la publicación de la sentencia contra Oriol Junqueras y los demás, que es lo esperado por algunos.


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