​Pedro Sánchez comienza a ceder ante Pablo Iglesias

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Iglesias y Sánchez (Twitter Sánchez)


Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Fuente: Twitter Sánchez


Pedro Sánchez ya lleva semanas intentando encajar el puzzle numérico que necesita para lograr ser investido nuevamente presidente del Gobierno. Su sueño dorado es tener un ejecutivo monocolor con ministros seleccionados por el mismo, pero la realidad le está dejando claro que ese escenario no será posible con los resultados que se dieron en abril.


El líder socialista ha hecho ya de todo. Tanto intentar que Unidas Podemos le apoye desde fuera o con una especie de cambalache llamado “Gobierno de cooperación”, que vendría a ser un ofrecimiento para contentar a los de Pablo Iglesias en su demanda de un auténtico gobierno de coalición entre ambas formaciones.


Tan difícil está la cosa que ya incluso se gira hacia Pablo Casado y Albert Rivera para que se abstengan en la votación y así poder dar inicio a la legislatura sin ataduras con los morados. Pero incluso estos ya le han dicho varias veces que no.


La realidad es que Iglesias se mantiene firme y parece no temer la celebración de unos nuevos comicios. Lo mismo que intenta aparentar Sánchez. Y decimos aparentar porque nuevamente el presidente en funciones ha movido ficha y ha ofrecido a Unidas Podemos ya la inclusión de miembros independientes o técnicos cercanos a su formación. 


Otro paso más para lo que demanda el líder morado. Pero no suficiente por la negativa que ha obtenido por respuesta. Está claro que Iglesias quiere entrar en el gabinete junto a algunos más de los suyos y no piensa apearse un ápice de esta posición. Ni ahora ni en septiembre. Quien si se ha movido cediendo en todo este tiempo es Sánchez.


Y es lógico. Quien más tiene que perder en toda esta negociación es el PSOE, que es quien detenta el gobierno y quien desea continuar con el mismo. Unidas Podemos seguirá en la oposición en cualquier clase de escenario que se diera. Unos diputados menos en unas nuevas elecciones tampoco les quitan el sueño.


Si el deseo de los socialistas es que no se celebren elecciones bien haría Sánchez en pactar una coalición poniendo el máximo de condiciones a sus minoritarios socios preferentes ahora que estos están dispuestos en ceder en temas relevantes como Catalunya o la política exterior. Porque quien está cediendo por ahora únicamente es el propio Sánchez. Y nadie más. 


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