​Las ridículas jugadas maestras de Puigdemont y Boye

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Puigdemont Alsacia (Twitter JxCat)

Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat. Fuente: Vídeo JxCat


Decía Ferdinand Lasalle a mediados del siglo XIX que lo realmente determinante en el concepto de Constitución, es la dinámica de lo que él venía a denominar los Reales Factores de Poder en el interior de un país. La suma de todos ellos, o el equilibrio que estos alcancen, es lo que definiría en sí a una verdadera Constitución.


Además el líder socialdemócrata plantea que las Constituciones escritas no tienen ningún valor ni son valederamente aplicables de no dar una fiel expresión a esta dinámica fáctica de poderes internos reales. Este concepto de constitución material de Lassalle es válido para cualquier parcela del derecho. Y es que parece que algunos olvidan que el derecho no es solo interpretación, más o menos afortunada, también aplicación por quienes de verdad detentan el poder.


El abogado de Carles Puigdemont, Gonzalo Boye, es uno es estos juristas. Lleva ya meses actuando sobre una interpretación muy personal del derecho comunitario o español y una vez tras otra sus defendidos y el mismo se dan de bruces con la realidad. Las normas en la UE, un club de estados, o en España, un Estado de derecho, se aplican por unos poderes en los que su interpretación o los deseos de sus clientes tienen poco valor. 


El último desastre ha sido hoy en Estrasburgo, donde después de días mareando la perdiz con que Puigdemont y Toni Comín harían acto de presencia en el Parlamento Europeo, con foto copiada de Boye en Twitter incluida como si estuvieran allí, no se han presentado por miedo a que fueran detenidos. El anterior fue no ir a Madrid a recoger el acta después de haberlo prometido. Y así todo.


Puigdemont ya le tomó gusto a eso de las fotos ilusionantes, cuando después de prometer que aparecería en su investidura tras las elecciones del 21-D de 2017 no se le ocurrió otra cosa que subir a Twitter la instantánea de una calle anexa al Parlament. Ciertamente no se entienden actitudes tan infantiles y estériles en personas adultas. A menos que crean que así contentan a sus seguidores para poder seguir con el relato del Procés


La triste realidad es que los "presos" y los "exiliados" no han hecho variar ni un ápice la posición de la UE y el Estado sobre su situación o sus objetivos políticos. Sus jugadas maestras no son más ya que el reflejo de la derrota de un movimiento cuyos líderes han olvidado, mal asesorados por gentes como Boye, que el derecho no es una cuestión de jugadas maestras, más bien de poder real y efectivo.


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