Corbacho muestra la contradicción de Ciudadanos con Valls

Ha criticado a los de Albert Rivera por sus pactos de facto con Vox
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Valls (VallsBCN2019)


Manuel Valls


Las declaraciones públicas realizadas por Manuel Valls explicando los motivos, según su parecer, de la ruptura de Ciudadanos en Barcelona con el grupo municipal que capitanea han sido bastante claras. 


El ex primer ministro francés ha querido dejar patente lo mismo que el 15 de junio en el pleno de investidura de Ada Colau como alcaldesa. Entiende Valls que como político tiene unas líneas rojas que no puede traspasar. Y entre estas se encuentran la imposibilidad de pactar nada con nacionalistas o la extrema derecha.


Por ello ha criticado a los de Albert Rivera por sus pactos de facto con Vox. Si ya antes de las municipales había llamado la atención a los naranjas por su deriva hacia el espacio del Partido Popular, que comportaba también primar acuerdos disimulados con los de Santi Abascal como el de Andalucía, ahora se ha mostrado rotundo en ese sentido. 


Por su parte los de Rivera han justificado su decisión en que Valls al permitir que Colau fuera alcaldesa ha facilitado que los símbolos procesistas sigan en Barcelona, y han puesto como ejemplo la decisión de la líder de BeC de colgar el cartel de los “presos políticos” nuevamente en el balcón del edificio del consistorio. 


Para los naranjas no había un mal menor, por lo que permitir que Ernest Maragall fuera proclamado alcalde no era peor que tener a Colau con la vara los próximos cuatro años. Pero hay un problema en este relato. Y este se llama Celestino Corbacho.


El ex alcalde de L´Hospitalet no dudó en votar la investidura de Colau como alcaldesa, pero a diferencia de la decisión tomada con Valls se le ha ofrecido continuar en el grupo municipal de Ciudadanos. Esta contradicción es muy difícil de explicar. “¿En qué quedamos?”, deben estar pensando muchas personas. 


Con esta acción los naranjas han demostrado que su decisión va más allá de lo ocurrido en el famoso pleno. Y es indicativa de que Valls les es incómodo para su plan de ser el partido de referencia en la derecha española desplazando a los de Pablo Casado


Así que la crítica de la deriva de Ciudadanos hacia posiciones no liberales lanzada por Valls debe ser valorada, ya que no parece que esté desencaminada. En todo este vodevil quien ciertamente ha quedado retratado es Rivera, que a diferencia de Valls, no tiene un relato para explicar algún motivo de su decisión fuera del mero interés partidista. 


   ​Ciudadanos con Valls se pone al mismo nivel que lo que critica en Barcelona