​Maragall sigue con su proyecto de paralizar a Barcelona

|


Maragall y Colau (ERC Twitter TVE)


Ernest Maragall, líder municipal de ERC en Barcelona. Fuente: Vídeo RTVE


Si algo dejó claro Ernest Maragall cuando ganó por pocos votos, que no escaños, las elecciones al Ayuntamiento de Barcelona es que su proyecto para la ciudad dejaba de lado toda gestión y se centraba de forma prioritaria en el tema nacional.


Eso llevaba al consistorio barcelonés a una estrategia similar a la desplegada por el Govern de Quim Torra: parálisis total y la consiguiente destrucción de la institución para avivar el fuego del conflicto y que el corazón del Procés siguiera latiendo.


Es una posición muy cómoda para cualquier político. Así se evita el desgaste propio del día a día echándole la culpa de todo a la oposición y al enemigo externo. En el relato procesista estos son PSC, Ciudadanos y los Comuns (estos últimos según el momento o lugar), y por supuesto la malvada España. 


¿Y qué se puede esperar de Maragall en la oposición? Pues lo mismo pero sin detentar el poder. Más o menos lo que ha hecho ERC en la oposición a Ada Colau estos años pero todavía con más dureza. Para eso eligió de manera 'dedocrática' Oriol Junqueras al hermano de Pasqual desbancando a lo que eligieron las bases, que no era otro que Alfred Bosch.


Como señaló Max Weber para estas cosas siempre es mejor elegir a un converso por su afán de demostrar a sus nuevos amigos que su 'otro yo' ya no existe. Un converso siempre destila más odio hacia sus excorrelegionarios que cualquier otra persona. De ahí la elección del ex-burócrata del PSC.


En la primera entrevista de Maragall tras el movido pleno del día 15 en Catalunya Ràdio ya se ha visto que no habrá tregua ni piedad contra los que le han quitado la poltrona. No ha dudado en acusar a Colau de dejarse comprar por Jaume Collboni y Manuel Valls. También ha dejado clara la piedra angular de su oposición: dejar en evidencia la contradicción del nuevo consistorio.


Vamos, que si alguien esperaba que Maragall vaya a criticar a los Comuns y al PSC por el tranvía o por tapar las Rondas ya se puede esperar sentado. Collboni ha intentado un acercamiento pero el líder de la oposición ya le ha dejado claro que la política municipal estará supeditada al tema nacional. El converso no tendrá piedad.


Que su oposición se basará en la 'línea Torra' ha quedado bastante claro tras condenar los insultos que recibieron Colau y otras correligionarias suyas (de “puta” para arriba), pero lo ha achacado a la “frustración”...vamos, que hasta de esto la culpa es de la oposición interna al Procés y del enemigo externo español. 


Con estos mimbres desplegados por Maragall queda claro cuál será el cesto que pretende construir desde la oposición para Barcelona: la parálisis total y cuanto más conflicto mejor.


   ​Ada Colau vuelve a jugar con fuego