​Un Procés coordinado en los medios

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Torra y Budu00f3 (Govern)


Rueda de prensa del Govern de Torra este viernes. Fuente: Twitter Govern


Si algo han dejado claras las reacciones al famoso informe del grupo de trabajo de la ONU, donde se pide la liberación de Oriol Junqueras y los Jordis, es que en el seno del Procés existe todavía una coordinación en ciertas parcelas que funcionan de forma autónoma a lo que presumiblemente deberían ser los centros de decisión de carácter político. Una de ellas es la comunicativa o propagandística.


Así a las pocas horas de conocerse públicamente el resultado de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), contrario a los intereses del independentismo, se desató una campaña, basada en el informe del grupo de juristas, en los medios de comunicación públicos y privados afines al Procés con una rapidez inusitada y que es imposible sea fruto de la casualidad.


El texto incluso se publicó saltándose ciertas formalidades, como dar un plazo de 48 horas al Estado afectado para estudiarlo, como denunció España. Parecía que alguien hubiese presionado para que viera la luz costase lo que costase de manera inmediata. 


Noticias y tertulias afines al Procés inundaron con esta información a la opinión pública, sepultando y contrarrestando la sentencia del TEDH. Y todo acabó con el colofón del Govern pidiendo la liberación de sus presos en base a este dudoso informe que ni siquiera es vinculante para los estados.


Ciertamente existe a nivel comunicativo en el Procés un sistema propagandístico con un grupo pensante que toma este tipo de decisiones que posteriormente se trasladan a la opinión pública por los medios de comunicación propios de la Generalitat y los subvencionados. 


A partir de ahí periodistas e intelectuales en nómina dedican sus mayores esfuerzos a que el eco de la información se repita de forma machacona hasta la extenuación para que el relato no decaiga. 


Habiendo quedado claro que el nacionalismo catalán no tiene fuerza para imponer una independencia de facto, en la actualidad lo único que les queda es realizar tareas en el mundo de las ideas para mantener prietas las filas e intentar ganar adeptos para la causa. Tener un aparato propagandístico bien afinado y capaz de actuar de forma autónoma, más allá de las cuitas entre partidos o líderes, es indispensable.


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