​Elsa Artadi baja al barro en Barcelona

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Elsa Artadi (JxCat BCN Twitter)

Elsa Artadi, número dos de la lista de JxCat en las municipales de Barcelona. Fuente: Twitter JxCat BCN


Los herederos de CiU no lo tienen nada fácil a nivel municipal. Por primera vez presentan menos candidaturas en Catalunya que ERC y las encuestas además no son nada halagüeñas con sus posibles resultados.


Después de una fase donde el hundimiento del PSC parecía abrirles las puertas del poder municipal resulta que los de Oriol Junqueras buscan esa parcela de poder para seguir cercando el liderazgo en el Procés de Carles Puigdemont.


La ciudad de Barcelona es un ejemplo de ello. Tras lograr el Ayuntamiento en 2011 después de años de dominio socialista, Xavier Trias solo aguantó un mandato tras la irrupción de Ada Colau y sus Comuns. Y en estas, capitaneada por el preso Joaquim Forn, las encuestas les hunden dejando su lugar de corte nacionalista para ERC.


Solo les queda, con su nueva marca electoral JxCAT, darle la vuelta a la situación como ya hizo su líder Puigdemont en diciembre de 2017 en las autonómicas (y como quiere hacer en las europeas). Y la única forma es con una campaña que le haga recortar la distancia respecto a sus adversarios de forma muy rápida.


Si Puigdemont lo logró utilizando su imagen institucional de President y reclamando por activa y por pasiva la unidad del independentismo, Elsa Artadi parece que prefiere bajar al barro y cargar contra todo y contra todos.


Artadi, a falta del candidato Forn, ha planteado su campaña de manera muy agresiva. Pero no solo carga contra los blancos lógicos (PSC, PP, Comuns o Manuel Valls), también contra sus socios de Govern en la Generalitat y en el Procés.


No duda en utilizar la edad de Ernest Maragall como arma política o avisar de la posibilidad de un tripartito para que el electorado nacionalista tenga claro que están votando a los enemigos del Procés y a Ada Colau, la del 'sí se puede', que evitan que la capital catalana sea independentista.


Si las campañas de Laura Borràs, que fue un desastre en todo, o Puigdemont dirigieron sus críticas a los partidos “del 155” y fueron blandas con ERC o Comuns, Artadi está cruzando el Rubicón y no tiene ningún problema el lanzar sus dardos sin distinguir colores o credos.


Es difícil saber si esta estrategia surtirá efecto en los malos resultados que se prevén para JxCAT en Barcelona, pero al menos Artadi demuestra que quiere hacer algo distinto a lo que hizo la exconsellera de Cultura en las generales.


Otra cosa es que la agresividad de la exportavoz del Govern sea creíble y cale en el elector. Quizás no sea la persona más indicada para una campaña de corte destructivo y al ataque total para recuperar posiciones. 


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