Junqueras desliza a ERC hacia el papel de la antigua CiU

La lucha por el liderazgo del Procés toma así dos estrategias
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Puigdemont y Junqueras

Junqueras y Puigdemont


Si algo ha dejado claro Oriol Junqueras en la rueda de prensa ofrecida desde prisión es que encara estas elecciones de forma muy distinta a cuando hacía piña con la derecha catalana antes de los sucesos del referéndum del 1 de octubre.


El líder de ERC ha mostrado que tiene un nuevo proyecto muy distinto al que Carles Puigdemont desarrolla desde Waterloo. Referéndum e independencia sí, pero mientras llega quiere convertir a su formación en el centro de la política catalana y de sus relaciones con el resto de España.


Junqueras, o gente que le asesora, se ha dado cuenta de que el abandono de Puigdemont y los herederos del pujolisme del espacio central que ocupaba la antigua CiU ha dejado un importante espacio electoral que nadie toma. La ex líder del PDeCAT, Marta Pascal, ya lo había señalado hace algunos días y parece que no iba muy errada.


La lucha por el liderazgo del Procés toma así dos estrategias. La destructora de Puigdemont, que echado al monte solo piensa en mantener un contexto conflictivo que le permita conservar su posición de liderazgo desde Bélgica; y la desarrollada por Junqueras, dirigida a tomar una posición electoral fuerte por parte de su formación y así desplegar un papel de referencia que convierta a ERC en el partido hegemónico del espacio nacionalista catalán.


Para la elecciones del 21D de 2017 el plan republicano era similar, pero el contexto de enfrentamiento con el Gobierno de Mariano Rajoy llevó a la sorprendente victoria en el campo procesista de Puigdemont y su plataforma JxCAT en tiempo récord.


Pero ahora la cosa ha cambiado. Plantear un posible acuerdo con el PSOE de Pedro Sánchez para que la derecha no pueda gobernar sin duda suma más que resta en el electorado catalán.


Junqueras no se dirigía con esas afirmaciones a los hiperventilados del “cuanto peor mejor” que sabe bien jamás le votarán.


Toda la estrategia de ERC, incluso centrando en temas sociales a un siempre conflictivo Gabriel Rufián (como se vio en el debate de TVE del otro día), se centra en aquellos que quizás desean la independencia o más autogobierno pero que no ven bien tener un conflicto continuado que acabe lesionando sus propios intereses como ciudadanos. Vuelve el “peix al cove” en versió Junqueras?


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