​El Procés y la tergiversación histórica de la II República

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Torra firma querella (Twitter Torra)

Quim Torra, presidente de la Generalitat. Fuente: Govern


Ayer, tras el fallecimiento de Neus Català, la mayor parte de los medios de comunicación afines al Procés trataron la información de una forma que resaltaba rasgos de la finada que bien destacados podían servir para hacer paralelismos con el conflicto que se vive en Catalunya. Se obvió por ejemplo su militancia en el PSUC y su ideología política básicamente porque no interesaba para un determinado fin.


La inmoralidad llegó a tal punto que toda una exconsellera de cultura y candidata al Congreso por el PDeCAT, Laura Borràs, se atrevió a comparar por lo que pasó la señora Català, internada en un campo de concentración nazi, con la situación de los presos procesistes en un acto de carácter electoral. No fue la única, pero sí la más descarada.


Esto parece que era un aperitivo de las proclamas que tenían preparadas para hoy, 14 de abril, aniversario del advenimiento de la II República. Solo hay que echar un vistazo a las redes sociales y observar las cuentas de personalidades 'indepes' (Quim Torra, por ejemplo), para darse cuenta del grado de tergiversación de esa etapa histórica que se realiza desde el nacionalismo catalán.


Por lo que se ve el régimen del general Franco y sus herederos no son ya los únicos que se han dedicado a retocar la historia a su gusto. Querer transformar un régimen político republicano en una suerte de ente aséptico a su condición española es exactamente igual de execrable que justificar un golpe de estado militar contra una democracia.


La II República española no se parece en nada a lo que proponen gentes como Carles Puigdemont u Oriol Junqueras para Catalunya, así que vaciar de contenido su verdadera historia para convertirla en algo útil para el Procés se inserta en una forma de hacer propia de ideologías totalitarias. Como transformar la 'Guerra de sucesión' de 1714 en 'Guerra de secesión'... o la Guerra civil en una suerte de conflicto entre España contra Catalunya.


Resulta curioso que gentes que hoy desean una República separada del resto de España (ERC) o que durante la etapa pujolista eran totalmente leales a la monarquía (PDeCAT), se atrevan a utilizar a un régimen político que suponía un cambio radical para España. Lo más contrario a la II República precisamente es buscar la secesión de una parte de lo que fue su territorio. Igual que obviar el pasado comunista de alguien por no parecer políticamente correcto.


   Algo falla en algunos sectores de la sociedad catalana