Algo falla en algunos sectores de la sociedad catalana

Desde la aparición del Procés se han visto varias veces actitudes como estas
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Sepc uab

SEPC UAB. Fuente: Twitter


El esperpento que se vivió en Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) con los incidentes generados por un grupo de 200 estudiantes para boicotear un acto donde iban a participar políticos como Manuel Valls, Cayetana Álvarez de Toledo, Alejandro Fernández o Josep Bou, en un acto tildado como constitucionalista demuestra que hay un problema grave de déficit democrático en Catalunya.


Hay una serie de libertades mínimas en una sociedad que se considera democrática que no pueden ser conculcadas so pena de caer en una situación de totalitarismo donde todo vale para frenar al adversario, tratado realmente como enemigo, político.


Las libertades de reunión, manifestación y libre expresión no pueden vulnerarse justificando esa acción en motivos ideológicos. Los manifestantes ayer eran muy libres de protestar contra el acto que se iba a celebrar, pero no tenían ningún derecho a evitar su desarrollo ni rebentarlo, que es lo que realmente buscaban.


Desde la aparición del Procés se han visto varias veces actitudes como estas que demuestran que algo falla en algunos sectores de la sociedad catalana, siendo un grave problema la respuesta a estas actitudes antidemocráticas. Algunos intentaron justificarlas aludiendo al carácter “fascista” de quienes celebraron el acto o de algunos de ellos.


Otros, en una actitud igual de criticable, afirmaban que eso le daba visibilidad a los que estaban siendo violentados, como si el hecho se pudiera condenar basándose en un mero cálculo electoral y el reproche únicamente se debira circunscribir al interés ideológico. Y la indiferencia también formó parte del panorama de respuestas de medios de comunicación e intelectuales procesistes y de otros sectores cercanos.


Si lo que ofrecen estos últimos es un futuro régimen separado del Estado español donde los incidentes de la UAB sea una cosa habitual y normalizada quizás deberían hacérselo mirar. No son propios de una sociedad democrática y son muy difíciles de ofrecer como una alternativa válida a lo que defienden en base a una secesión de Catalunya de España. Está más cerca un conflicto civil entre catalanes que la Itaca que prometen en forma de República


   ​Cayetana Álvarez de Toledo, boicoteada en la UAB