​Solo las derechas se fían de Bertín Osborne

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Abascal y Osborne (Telecinco)

Santi Abascal y Bertín Osborne. Fuente: Telecinco


La política ha cambiado en su forma de encarar las campañas electorales. En tiempos de redes sociales y de imagen fulgurante los asesores se desgañitan planificando como presentar a sus candidatos por unos medios que van a la velocidad del rayo.


Ahora la aproximación al cuerpo electoral ya no se hace tanto físicamente por medio de mítines o visitas a barriadas o centros de trabajo. Pueden servir como escenarios de un pasado que ya no está, pero son la excusa para llegar al votante a través de su móvil, ordenador o tablet.


La forma de ver la televisión también ha cambiado. Y es otro escenario tradicional más que puede ser válido. O no. Si los gurús de campaña entienden que no es beneficioso para sus protegidos no tendrán ningún reparo en evitar su aparición en imagen si ello puede dar como resultado una pérdida de votos.


Lo que sucedía en los noventa con los debates presidenciales con Felipe González y Aznar, que se celebraban si interesaba a ambas partes y costaba un quintal que aceptaran por los reparos de los equipos de campaña, ha pasado hoy a generalizarse para toda clase de apariciones en televisión. Al final hay muchos canales y programas, y se puede elegir.


Precisamente esto fue lo que sucedió con la declinación de los candidatos Pedro Sánchez y Pablo Iglesias a asistir al programa de Bertín Osborne 'Mi casa es la tuya' de Telecinco. Está claro que los líderes de PSOE y Podemos y sus entornos no se fían del antiguo cantante de rancheras y de las preguntas que les hubiera deslizado.


Osborne siempre se ha significado por ser un hombre de derechas. Y no ha tenido reparos en señalar públicamente a quien iba a votar, que lógicamente siempre ha sido y será a un candidato conservador. Así que lo que tuvo en su programa fue a los máximos representantes del tripartito de derechas. Casado, Rivera y Abascal iban a ser los únicos que se sintieran cómodos en el hogar televisivo de Bertín, como así fue.


Tanto Sánchez como Iglesias evitaron un lugar mediático donde hubieran corrido únicamente riesgos. Así que puestos a elegir prefieren aparecer en espacios donde se presuma cierta neutralidad en las personas que dirigen el medio. Ahí sí que se jugarán el tipo. Bertín Osborne no puede ofrecer una mínima neutralidad por mucho que intente aparentarla.


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