​El conseller Jordi Puigneró roza fronteras muy peligrosas

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Jordi Puigneró (Generalitat)

Jordi Puigneró, conseller de Políticas Digitales. Fuente: Generalitat


En estos tiempos del Procés los ánimos están tan caldeados que a veces en las disputas verbales se pueden llegar a decir frases que no son para nada afortunadas. El supremacismo, la xenofobia y otros elementos perniciosos no son buenos caminos a seguir. Pero algunos los toman sin el menor problema sin tener en cuenta que ello puede tener consecuencias a la larga.


Pero una cosa es que un particular anónimo tome esta senda o roce fronteras que mejor sería mirar desde lejos, lo que es igualmente reprobable, y otra que lo haga todo un cargo público que está al servicio de la ciudadanía. 


Lo segundo sin duda es mucho más grave porque puede generar un efecto dominó sobre terceros que pueden llegar a pensar que hacer chanzas, ridiculizar o lo que fuera con el sentimiento de pertenencia de los demás es normal. Y no lo es. Utilizar el origen de un grupo de individuos para atacarlos simplemente por ese hecho es de lo más miserable que puede hacer un ser humano.


El actual conseller de Polítiques Digitals i Administració Pública de la Generalitat, Jordi Puigneró, tiene una cuenta en Twitter que acostumbra a utilizar habitualmente. Hace un par de días escribió un tweet en la misma donde se refería a “los españoles de bien” para llegar a la conclusión de que “a lo mejor es que no piensan”.



Dejando de lado las faltas de ortografía en el tweet, sin duda es una frase desafortunada en cualquier lugar. Pero realizada por un representante público es directamente una vergüenza que en cualquier lugar normal debería provocar el cese de quien se atreve a verbalizar semejante conclusión utilizando el origen o el sentimiento de pertenencia de un grupo.


Y no es que sea un error puntual del conseller que pueda ser remediado con una disculpa. Es que Puigneró simplemente lo piensa y lo cree firmemente. Su aversión a lo español es una certeza. Solo hay que bucear un poco en sus mensajes en redes sociales para darse cuenta de ello. El 1 de agosto de 2012 se atrevió a escribir un tweet donde afirmaba que la diferencia entre un español y un mongol era...una medalla.



Sus constantes alusiones a los "otros" tipo “estan desesperats” son indicativos de que su mente vive en un conflicto frente a los españoles en general, algunos de los cuales representa desde su cargo. Porque el conseller debería saber que hay catalanes que se sienten españoles a los que humilla con expresiones como esas.


Con estos breves ejemplos está claro que Puigneró no es la persona adecuada para desempeñar un cargo público como el que ostenta. Roza una serie de fronteras del odio muy peligrosas que le inhabilitan para gestionar una Administración Pública. El problema es que el President que le nombró ya demostró que no le iba a la zaga en estos menesteres. 


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