​El lazo amarillo se queda y Torra cruza la línea roja

El Govern de Torra se niega a retirar los símbolos partidistas del independentismo
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Torra y Aragonès (Job Vermeulen Parlament)

Quim Torra y Pere Aragonès. Fuente: Job Vermeulen/Parlament


El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha anunciado este miércoles que mantiene el lazo amarillo en la fachada del Palau y ha enviado un escrito de protesta a la Junta Electoral Central (JEC) por ordenar la retirada de los símbolos independentistas de edificios de la administración.


El juntero ha defendido su decisión en una carta remitida a la JEC, después de que esta ordenara retirar retirar lazos y estelades por tratarse de “símbolos partidistas utilizados por formaciones electorales concurrentes a elecciones”. 


Así ha denunciado que la medida supone una “interpretación subjetiva que no se corresponde con la realidad ni con la voluntad popular expresada” por los representantes de los catalanes en el Parlament.


El político ha explicado que la estelada representa anhelo de libertad y es una reivindicación “democrática, legítima, legal y no violenta”. Además ha hecho referencia a una resolución de la Cámara catalana para defender su presencia y ha añadido que tener que retirarla sería una censura a la libertad de expresión por parte del Estado español.


En cuanto a los lazos amarillos, se ha servido de las formaciones no independentistas. En este sentido su argumento ha sido que hay partidos que también concurren a las elecciones que han realizado “campañas públicas” para la retirada de estos símbolos y que la prohibición de los mismos supondría por parte de la JEC incurrir en una “ausencia de imparcialidad”, ya que estaría reconociendo los ideales de esas otras organizaciones.


Torra tenía dos opciones: acatar la resolución de la Junta Electoral o lanzarse a la arena. Tras pedir a los CDR apretar, el independentista ha entendido que ahora no le quedaba otra más. El líder del Govern ha cruzado la línea roja y puede que su decisión no tenga marcha atrás: su desobediencia puede acabar con la apertura de un proceso penal en su contra.


   ​Ultimátum de la Junta Electoral al Govern de Torra: 48 horas para quitar estelades y lazos amarillos