​Florentino Pérez, ese mago de la propaganda

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Zidane y Florentino (Real Madrid)

Presentación por segunda vez de Zidane como entrenador del Real Madrid. Fuente: Twitter Real Madrid


El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, demostró ayer una vez más su habilidad en el control de los medios de comunicación y de la opinión pública, que su caso viene a ser la afición blanca o la llamada masa social. Es sin duda un mago en el arte de la propaganda.


Desde el primer día que tuvo la voluntad de coger las riendas de la entidad merengue ha puesto en práctica esa habilidad comunicativa que le ha permitido perdurar casi dos décadas como máximo dirigente de una de las entidades deportivas más importantes del planeta.


La maestría con la que tomó la presidencia blanca ante un rival, Lorenzo Sanz, que había logrado dos Champions en cuatro años es digna de estudio. Menos de dos meses después de que éste hubiera logrado 'La Octava' fue capaz de destronarlo con un simple movimiento publicitario. 


Porque eso fue el anuncio del fichaje de Luis Figo si su candidatura ganaba: una promesa claramente propagandística e irresistible para la afición del Madrid. Traer a una figura mundial 'robándosela' al FC Barcelona en sus narices era un caramelo para cualquiera.


En los años posteriores estas prácticas estelares le sirvieron para conservar la silla en el ambicionado palco del Bernabéu. Incluso se marchó durante un tiempo para luego volver con muchísima más fuerza, algo (que se lo digan a Joan Laporta) al alcance de muy pocos que hayan ocupado un puesto de relevancia y sufrido el lógico desgaste.


Ayer dio una nueva lección de esa virtud de la que ha hecho gala siempre. Florentino Pérez ha sido capaz de apagar en menos de una semana un incendio que a otro se lo hubiera llevado por delante en cuestión de horas o lo hubiera dejado herido de muerte. 


Con la presentación de Zidane ayer el propietario de ACS logró de un plumazo borrar la imagen de un Bernabéu pidiendo su cabeza tras la derrota ante el Ajax y a la vez puso una pantalla de protección para su persona que le garantiza tranquilidad durante bastante tiempo.


Tras la derrota ante los holandeses y por dos veces ante el Barça cualquier dirigente hubiera actuado cargándose a Solari. Pero Florentino optó con el ambiente en plena ebullición en vender varias posibilidades en forma de bulos en la prensa. 


El argentino podía seguir a la espera de un nuevo proyecto para la próxima temporada, aunque también se barajaba la posibilidad de que llegara Mourinho, que entró en el juego vendiéndose desde Londres... se citaba de vez en cuando a Zidane como la mejor opción pero dándolo por imposible, cuando tras el día de la debacle en Champions ya se sabía su respuesta positiva a volver al banquillo blanco. Una semana entera jugando con todos para acabar dando un golpe maestro.


Así que Florentino ha convertido una temporada desastrosa en todos los ámbitos que hubiera llevado a cualquiera a la picota en un tiempo de ilusión y esperanza para la parroquia blanca que, en cuestión de horas desde el anuncio de la llegada del francés hasta su presentación ante los medios, olvidó todas las derrotas como si jamás hubieran existido. El presidente sigue en su sitio. 


   Florentino Pérez tiene ahora con Lopetegui un entrenador ya tocado para su banquillo