​La derecha parte con ventaja para el 28 de abril

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Albert Rivera (Ciudadanos)

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos. Fuente: Cs


Definitivamente Pedro Sánchez no ha logrado mantenerse en la Moncloa hasta el año 2020. La intención del líder del PSOE era ganar tiempo para que su labor en las tareas de gobierno favoreciera una mejoría en los nefastos resultados electorales que había obtenido como candidato en las dos últimas contiendas electorales.


Sánchez deberá bajar a la arena electoral con tan sólo ocho meses y medio de una presidencia que ha estado muy teñida de anuncios pero que por falta de tiempo adolece de resultados reales y palpables para la ciudadanía. Su arma y carátula electoral serán los presupuestos sociales que le oposición le ha frenado en esta frenética semana. ¿Será suficiente?


Es bastante discutible. En un escenario absolutamente polarizado por la cuestión catalana y donde 'las banderas' serán las estrellas de todos (aunque los problemas reales de la ciudadanía sean otros) toda propuesta de carácter social y equidistante en lo patriótico sufrirá. Le pasará a Podemos y también al PSOE.


A diferencia de estos últimos la derecha española formada por PP, Ciudadanos y Vox tiene un relato en terreno nacional. Gustará más o menos, se podrá criticar... pero no se puede negar que tienen una idea propia de España como nación. Ocurre un poco como en País Vasco y la misma Catalunya: a nivel de relato nacional PNV, PDeCAT, ERC y Bildu también tienen uno.


La derecha además ofrece hoy hasta tres propuestas para todos los gustos de la esfera conservadora española. Si la abstención en este espectro del electorado no suele ser usual con estos ingredientes puede decirse que será difícil que este votante se desmovilice. Todo lo que no pueda ofrecer el PP para mantener el recato está ahí Vox para darlo. Y todo lo que le sobre a PP o Vox de propuestas conservadoras lo puede abrazar Ciudadanos, que incluso puede ser capaz de sustraer voto socialista descontento.


Quizás para el tripartito de la derecha sea más importante el robo de votos entre sus integrantes que otra cosa, ya que la intención es situarse con fuerza en una hipotética mesa de negociación. Para la izquierda esto es una mala noticia si se da tal cual.


Todo esto no quiere decir que la izquierda se presente muerta a las elecciones. Todos vimos como el domingo pasado los Casado, Rivera y Abascal intentaron sacar a su gente a la calle y pincharon en el intento por la maniobra de Sánchez de romper dos días antes la negociación con los independentistas.


PSOE y Podemos tienen sus armas, no hay duda. Pero que se encuentran ante un escenario muy adverso donde les costará mucho desenvolverse es algo que las elecciones andaluzas nos han enseñado. Por eso quien parte ahora mismo con ventaja al encontrarse más cómoda es la derecha.


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