​Pedro Sánchez vuelve a lanzar una apuesta arriesgada

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Pedro Sánchez convoca elecciones. Fuente: Twitter PSOE


La carrera política de Pedro Sánchez ha resultado una marcha de obstáculos desde el primer día. Habiendo obtenido los peores resultados electorales de la historia del PSOE en dos ocasiones era difícil que consiguiera ni tan siquiera conservar su cargo de Secretario General del PSOE.


Pero no solo lo conservó, después de ser defenestrado, también consiguió la hazaña (no se le puede llamar de otra manera) de lograr la primera moción de censura exitosa de la historia de la moderna democracia española y auparse a la presidencia del Gobierno con una exigua mayoría parlamentaria.


Y ahora, tras ver tumbados sus presupuestos esta semana en el Congreso, ha apostado por volver a recoger el guante realizando una nueva apuesta arriesgada para conseguir conservar el cargo que ahora ocupa. Si en su día entregar su acta de diputado fue un paso para atrás logrando dar dos hacia adelante aupándose nuevamente con el mando de los socialistas, esto viene a ser más de lo mismo.


Sánchez tenía la opción de convocar las elecciones ahora o en otoño. Cuanto más tarde lo hiciera más abría la posibilidad a la oposición de desgastarlo de múltiples maneras. Y lo más importante: perdía la capacidad de marcar los tiempos. Esa capacidad la perdió durante unas semanas al calor del tema venezolano y catalán (sobretodo por este último) recuperándolo el viernes día 8 cuando tras el Consejo de Ministros Calvo anunció que se rompían las negociaciones con los independentistas.


Con el timón del relato político en sus manos el presidente del Gobierno no lo ha dudado: elecciones ahora que puede mostrar frente a la oposición un presupuesto social expansivo que estos han tumbado. Porque ese será el eje de su campaña. Si las hubiera celebrado en otoño ya haría meses que las medidas se hubieran olvidado cara a la opinión pública.


A la vez cumple con las exigencias internas de sus barones que no querían un 'Súperdomingo' en mayo ni en pintura. Al colocar las elecciones un mes antes une su destino igualmente al suyo aunque no se celebren todos los comicios al unísono, que quizás era lo que hubiera preferido.


España se ha transformado en un territorio inestable políticamente hablando. Acostumbrados a largas presidencias como la de Felipe González (14 años), Aznar o Zapatero (8) e incluso Rajoy (7), hemos pasado a tener 3 elecciones en menos de cuatro años con una moción de censura de por medio. En cierta forma se ha pasado de ser la excepción en Europa a abrazar la regla.


Que la estabilidad no volverá a corto plazo lo sabe muy bien cualquier analista político. Con hasta seis opciones en algunos territorios se antoja muy complicado. Por eso la apuesta de Sánchez es de lo más lógica teniendo en cuenta el contexto. La apuesta es para quedase más tiempo en Moncloa, no para aguantar en la poltrona a la defensiva. Eso quizás hubiera sido un suicidio. 


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