Forn se desmarca del juego de Junqueras

Forn, al contrario que Junqueras, ha sido práctico
|


Forn y Trapero

Forn y Trapero


Tras la intervención puramente política de Oriol Junqueras se esperaba que la de Joaquim Forn, hombre más burocrático que con dotes oratorias, fuera algo distinta. Y vaya si lo fue. El ex-conseller, nombrado por Carles Puigdemont en julio de 2017, a diferencia del líder de ERC ha entrado de lleno en el plano del fiscal y ha intentado demostrar su inocencia con argumentos muy alejados de los escuchados esta mañana.


Forn quiso demostrar, no sabemos si con demasiado éxito, que ser el responsable político y máximo jefe de los Mossos no influyó en el deficiente operativo policial de aquel día aunque él mantuviera a la vez su compromiso político con el referéndum del 1 de octubre. Algo muy contradictorio.


Según el candidato a la alcaldía de Barcelona en ningún momento dio instrucciones políticas a la policía catalana y tampoco participó en el operativo desplegado para el 1-O. Ciertamente se puede discutir que eso sea cierto, pero lo que no es rebatible es que Forn ha intentado argumentar con hechos y pruebas lo que estaba defendiendo ante los magistrados. En eso está claro que se ha desmarcado totalmente de la estrategia planteada por Junqueras y su defensa.


Forn ha actuado siguiendo el guión de un acusado en un juicio y no ha sorprendido a nadie con un mitin político. El ex conseller tiene claro lo que cualquier imputado en prisión preventiva: quiere salir de la cárcel. Y es por ello que su línea de defensa no ha necesitado ni principios grandilocuentes ni otros elementos rimbombantes que suenan muy bien en la arena política pero muy extraños en una sala de vistas.


Forn, al contrario que Junqueras, ha sido práctico. Ya lo había venido siendo antes renunciando a la vía unilateral, a su acta de diputado y anunciándole a Llarena que abandonaba la política (aunque su posterior candidatura a Barcelona lo haya desmentido). 

Hace tiempo que el ex-conseller despliega la estrategia de alejarse del Procés cara al poder judicial. Pero es que Forn tiene ganas de salir de prisión (es el que más veces lo ha pedido).


En los sucesivos días veremos como los interrogados fluctúan entre estas dos líneas: la de la épica frente a la de lógica que busca únicamente salir bien parado de todo esto. El problemas es que respuestas tan dispares a unos mismos hechos no facilita el trabajo a las defensas frente a los juzgadores.


   Junqueras opta por el discurso político y quizás se inmola ante el Tribunal Supremo